La existencia de una ley que tasa desde 1995 la indemnización por
daños traumatológicos no evita los abusos ni la picaresca, sobre todo en los
accidentes de tráfico, según se destacó en el 42 congreso nacional que la
Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SECOT) ha celebrado en
Sevilla.
Los doctores Raimundo Castro Mayor, de la Clínica Torres
Bermejas, de Almería, y Javier Alonso Santos, director de los servicios médicos
de Mapfre, destacaron a Efe que 'la cultura de la secuela' instalada en España
impulsa a muchos accidentados a disimular o exagerar las secuelas de sus
lesiones para intentar percibir mayores indemnizaciones.
Ambos doctores coincidieron en alertar del 'derroche no sólo
económico, sino humano, familiar y social' que sufre España por la creciente
siniestralidad de tráfico y enfatizaron que ha alcanzado un coste económico que
'amenaza en convertirlo en un problema insostenible'.
Castro Mayor,
profesor emérito del hospital Torrecárdenas de Almería,
destacó que los abusos por daños traumatológicos se producen en mayor medida en
los accidentes de tráfico que en los laborales y consideró lógico que existan
discrepancias entre médicos para valorar las secuelas de un accidente 'porque la
certeza médica no existe'.
Alonso Santos opinó que
la picaresca 'no es tanta como se piensa' y destacó que se centra en la
prolongación de los días de baja puesto que la indemnización por el daño
corporal está tasada por ley desde 1995.
También
destacó los intentos de incrementar estas indemnizaciones en casos de secuelas
neurológicas o psico-psiquiátricas, más difíciles de
certificar.
Criticó que el importe de la
indemnización por día de tratamiento en accidentados de tráfico sea el mismo,
independientemente de la actividad profesional interrumpida, y pidió que se
compense más a quien más pierde por una baja laboral, a costa de quien pierde
menos, pues no trabaja o compatibiliza esa indemnización con la percepción de la
baja por su empresa o la Seguridad Social.
Javier
Alonso destacó el impacto del 'latigazo cervical', lesión que suele declararse
de forma automática tras cualquier accidente de tráfico porque su verificación y
valoración resultan complejas.
Citó el caso de
Australia, donde las reclamaciones de indemnización por latigazo cervical han
descendido en un 75 por ciento desde que se exige al denunciante el depósito de
una fianza previa.