Junto al "Relenza" (zanamivir), el "Tamiflu" es el único medicamento que
se comercializa para evitar la enfermedad, aunque no está garantizada su
eficacia en el caso de que ésta se transmita entre personas, un extremo aún no
observado. De hecho, la revista
"Nature" ha desvelado el caso de resistencia parcial a ese fármaco en una niña
vietnamita infectada por una cepa del virus H5N1.
El fármaco puede frenar la reproducción del agente patógeno en la primera
fase de la infección y reduce la tasa de mortandad entre los afectados. Con la
alarma social generada respecto a una posible pandemia entre humanos, las ventas
de "Tamiflu" se han disparado allí donde se vende (EE.UU., Canadá, Japón,
Australia, Suiza, Francia y varios países de Latinoamérica, entre otros).
El verdadero peligro de la temida gripe aviar reside en que el virus H5N1
mute y sea capaz de contagiarse entre personas, algo que aún no ha ocurrido. Por
ello, todavía no se ha demostrado que el medicamento sea eficaz para detener la
expansión de la gripe entre humanos, aunque sí ha demostrado ser efectivo ante
el contagio de animales a personas.
Aún así, más de una treintena de gobiernos ya han encargado millones de
dosis a la farmacéutica suiza Roche, que tiene la patente del medicamento
genérico, conocido como oseltamivir.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha advertido
de que Naciones Unidas "no permitirá que los derechos de propiedad intelectual"
sean un obstáculo para que los pobres puedan acceder a los tratamientos y
vacunas en caso de una epidemia. Annan ha pedido que se tenga en cuenta que
muchos países en desarrollo no pueden afrontar el coste de los fármacos para
combatir la gripe, por lo que considera fundamental tomar medidas "con
antelación".
El gigante farmacéutico suizo Roche otorgará licencias a otras
empresas para la fabricación del medicamento Tamiflu para tratar la gripe aviar,
según anunció el senador demócrata Chuck Schumer.
Schumer y el legislador republicano
Lindsey Graham se reunieron con el presidente de Roche en Estados Unidos,
George Abercrombie, a quien han presionado para que haga concesiones que
permitan un mayor suministro de Tamiflu. El
senador demócrata señaló que Roche 'esencialmente ha accedido a compartir su
tecnología y los derechos para elaborar esta medicina con otras compañías que
estén dispuestas a ayudar'.
El comisario europeo de Salud y Protección del Consumidor,
Markos Kiprianou, se felicitó en Bruselas de la iniciativa de la
farmacéutica suiza Roche de liberar la patente para la fabricación del
antigripal 'Tamiflu', el único medicamento hasta la fecha que puede combatir la
gripe aviar.
'El comisario se felicita de todas las iniciativas que la industria adopte para
ayudar a incrementar la producción', indicó el portavoz de Kiprianou, Philip
Tod. Asimismo Tod adelantó que el responsable de
Salud del Ejecutivo comuntario mantendrá la próxima semana contactos con
representantes de la industria, precisamente para coordinar la respuesta frente
a una posible pandemia de gripe aviar.
Por otro
lado, la Comisión se mostró 'abierta' a estudiar la iniciativa planteada
por algunos ministros de Sanidad en Hertfordshire, cerca de Londres, de poner en
común los stocks europeos de antivirales para ayudar a los países afectados por
la gripe aviar, tanto europeos como extracomunitarios.
Aunque ayer no se llegó a ningún acuerdo formal, el Ejecutivo
comunitario está dispuesto a asumir el mandato para reforzar la coordinación en
este terreno, aseguró el portavoz.
El antigripal Tamiflu, producido por el grupo farmacéutico Roche y recomendado
por la Organización Mundial de la Salud (OMS) contra la gripe aviar, ocupa el
primer lugar de ventas en 'web' europeas y canadienses dedicadas a la oferta
'on-line' de medicamentos.
Numerosos consumidores consultan estos días internet para comprar Tamiflu,
potencialmente eficaz en caso de pandemia humana. "Esto nos ha cogido por
sorpresa a los profesionales", declara una fuente vinculada a la industria
farmacéutica francesa. "Es imposible controlar las ventas en internet", señaló
un portavoz del ministerio británico de Salud.
Los intentos de esquivar el sistema oficial de venta de medicamentos
preocupan a los profesionales de la salud, que advierten contra el riesgo de las
falsificaciones, el principal problema de la compra 'on-line' de fármacos, y la
ingesta sin control.
"Se trata de un verdadero problema, nosotros lo tomamos muy en serio",
declaró David Reedy, un alto responsable de Roche encargado de definir la
estrategia del laboratorio en caso de pandemia. "Ya se señalaron falsificaciones
de Tamiflu vendidas en sitios internet", añadió sin más detalles Reedy.
En realidad, el comercio de medicamentos roza la legalidad en la mayor parte
de los países europeos. Los precios se han disparado: se pagan 150 euros por una
caja de diez píldoras de Tamiflu y 667 euros por 50, en comparación con los 30 o
40 euros que cuesta la caja de 10 dosis en las farmacias europeas.