Los expertos en paleontología hallaron en la zona ártica de Canadá el esqueleto
completo del primer pez que fue capaz de dar el salto entre el mundo acuático de
los peces al de los animales capaces de movilizarse por tierra firme y que
representa un eslabón clave en el proceso evolutivo. El análisis del fósil
demostró que el pez, que se llama Tiktaalik, vivió hace más de 365 millones de
años. Sus parientes anteriores tenían aletas para nadar y eran de la familia de
los Eusthenopteron, que evolucionaron en la era de los peces, durante 26
millones de años.
Ha sido en Canadá y el descubrimiento es uno de los más trascendentes en la
paleontología. Expertos de la Academia Nacional de la Ciencia de Philadelphia y
de las universidades de Chicago, Harvard y Cambridge, han hallado el eslabón que
aún faltaba para completar la cadena evolutiva y comprender cómo fue el paso de
los animales del medio marino al terrestre. El protagonista fue Tiktaalik, cuyo
fósil se ha encontrado en muy buen estado.
Tiktaalik vivió hace más de
365 millones de años, y la revista Nature le ha dedicado su tema central
en el número del 6 de abril de 2006. Sus
parientes anteriores tenían aletas para nadar y eran de la familia de los
Eusthenopteron, que evolucionaron durante el Devónico tardío —la llamada era de
los peces— durante 26 millones de años.
Tiktaalik residió en zonas de
marisma con muy poca profundidad en la antigua región de masas de tierra
emergidas conocidas como Euroamérica. Aquellas regiones estaban conectadas con
lo que hoy sería el Báltico. Los fósiles hallados tienen unas dimensiones de
entre 75 y 150 centímetros. Las mandíbulas tienen entre 17 y 31
centímetros.
Hace 385 millones de años, los peces pasaron a tener cuatro
patas al bajar el nivel de las aguas: así pudieron cambiar también la
respiración y la audición.
Esos seres acuáticos pasaron a tener cuatro patas. En ellos, las aletas tenían
extremidades donde se formaban dedos, aunque se mantenía sobre los huesos el
tejido de la aleta, tenían mandíbula y paladar planos —en vez de verticales como
los peces—, crearon un empalme en las muñecas de los miembros, había una región
modificada en el oído y hasta podían mover el cuello.
La evolución desde
los peces con aletas a los animales terrestres de cuatro patas es uno de los
pasos más importantes de la historia de la vida, al incluir innovaciones
estructurales muy importantes en los vertebrados, incluyendo nuevos modos de
locomoción, respiración y audición, según la investigación. Todo este proceso
ocurrió hace entre 385 y 359 millones de años, en el Devónico tardío.
Tal vez salía a las orillas, se desplazaba de un arroyo a
otro e incluso se arrastraba sobre troncos en los pantanos.
Hasta ahora no se han encontrado restos del cuarto
trasero de la criatura, de manera que no se conoce el aspecto que tendrían su
cola y aletas traseras.
La criatura, bautizada Tiktaalik roseae, tenía la cabeza
de los primeros anfibios, similar a la del cocodrilo, con ojos en lo alto en
lugar de a los costados. A diferencia de otros peces, podía mover la cabeza
independientemente de los hombros como un animal terrestre. La nuca también
tenía rasgos característicos de los terrestres. Probablemente tenía pulmones
además de branquias y costillas superpuestas capaz de sostener sus cuerpo contra
la fuerza de gravedad.
La investigación concluye con que aquellas tierras mínimamente emergidas del
continente euroamericano fueron el lugar idóneo y el factor decisivo para la
evolución de la vida en la conquista de los espacios terrestres. La transición
entre el agua y la tierra.