Un estudio de heces de dinosaurio ha confirmado por vez primera que los antiguos
reptiles comían hierba. Hasta ahora se creía que la hierba no era un elemento importante en las
dietas de los dinosaurios. Las heces fosilizadas de estos animales mostraban que
se alimentaban de muchos tipos de plantas.
Pero el estudio publicado en la revista especializada "Science" sugiere que
la hierba era posiblemente una parte importante de la alimentación de estos
primitivos mamíferos. Caroline Strömberg, del museo sueco de Historia Natural, participó con sus
colegas en el estudio de fitólitos, unas partículas minerales producidas por la
hierba y otras plantas, preservadas en fósiles de heces de dinosaurio de la
India central.
Nuevos datos
Se cree que los fósiles, de 65 a 67 millones de años de edad, son de un gran
dinosaurio vegetariano, el titanosaurio saurópodo. "Es difícil decir cuán extendido era el pasto de la hierba", dijo Strömberg a
la BBC. "Parece que los dinosaurios se alimentaban indiscriminadamente".
El estudio también arroja luz sobre la evolución de las hierbas.
Se cree que las hierbas habían pasado por una etapa de gran diversificación y
proliferación geográfica durante el Cenozoico, después de la extinción de los
dinosaurios.
Pero los investigadores encontraron al menos cinco tipos diferentes de pasto
en los restos.
Esto sugiere que la hierba ya había desarrollado una diversificación
sustancial hacia el final del Cretáceo, cuando los dinosaurios todavía habitaban
la Tierra.
Mecanismo de defensa
Muchas hierbas hoy en día contienen altos niveles de sílice, lo que las hace
más resistentes y duras. Una de las teorías que explica la presencia de este
componente es que fue el resultado de un mecanismo de defensa evolutivo, para no
ser devoradas por los animales herbívoros.
Tradicionalmente se cree que este mecanismo de defensa surgió en respuesta al
pasto masivo por mamíferos durante el Cenozoico.
Pero, si la teoría es correcta, queda la posibilidad de que inicialmente las
hierbas empezaran a desarrollar esta defensa ante el pasto de los dinosaurios.
Aunque ciertos pequeños mamíferos que vivían paralelamente a los dinosaurios
también pudieron alimentarse de hierbas.
Entre las palmas y coníferas que los saurópodos
consumían figuraban numerosos fitolitos que procedían de la familia de las
hierbas. Entre ellas había plantas allegadas al arroz y el bambú y las plantas
forrajeras, indicaron los investigadores Vandana Prasad, del Instituto
Paleobotánico Birbal Sahni de la India y Caroline Stromberg, del Museo Sueco de
Historia Natural.
Las hierbas deben haber aparecido mucho antes, hace
más de 80 millones de años, para que hubiesen evolucionado con tal variedad y
extendido a la península indostánica en el ocaso de la era de los dinosaurios,
concluyeron Prasad y Stromberg.
"Estos resultados extraordinarios obligarán a la
reconsideración de conceptos largamente aceptados" en torno a la ecología de los
dinosaurios, escribió Dolores Piperno y Hans Dieter Sues, del Instituto Nacional
Smithsoniano de Historia Natural.
El descubrimiento tiene implicaciones en la
coevolución de esta enorme familia de plantas -existen unas 10.000 especies de
hierbas- con otros herbívoros, explicó Piperno.
El pasto no era una parte importante en la dieta de
los dinosaurios, descubrió el estudio. Los animales carecían de los molares necesarios para
mascar en esa dieta.