Científicos argentinos han descubierto restos del cuello, la espalda y los
huesos de la cola de uno de los dinosaurios más grandes que hayan pisado jamás
la Tierra. La nueva especie pertenece a la familia de los titanosaurios, un
grupo de saurópodos herbívoros que caminaban sobre cuatro patas y son conocidos
por sus largos cuellos y colas.
Uno de los restos más impresionantes corresponde a una vértebra de la espalda
que mide 1.06 metros de alto y 1.68 metros de ancho, según datos facilitados por
Fernando Novas, paleontólogo que anunció el hallazgo en el Museo Argentino de
Ciencias Naturales.
Basándose en el análisis de las vértebras y en la
comparación con titanosaurios más pequeños y más conocidos, los paleontólogos
creen que el dinosaurio medía entre 35 y 40 metros de largo y pesaba entre 80 y
100 toneladas.
El pecho del animal medía 5 metros de diámetro,
aproximadamente el tamaño de un elefante actual.
Novas llevó al equipo de
investigación que descubrió los huesos, de 70 millones de años de antigüedad, a
la provincia argentina de Santa Cruz, ubicada en la zona sur de la
Patagonia.
Novas nombró a la especie Puertasaurus reuili en honor
de los dos cazadores de fósiles que descubrieron y prepararon el espécimen,
Pablo Puerta y Santiago Reuil. "El Puertasaurus es uno de los mayores
dinosaurios jamás encontrado”, afirmó Novas, que señaló que solo uno de los
titanosaurios rivaliza en tamaño con el Puertasaurus: el Argentinosaurus
huinculensis, hallado en la Patagonia noroccidental y que habitó la zona
hace 90 millones de años.
Nueva especie
La nueva
especie es “definitivamente grande”, según Kristina Curry Rogers, conservadora y
directora del departamento de paleontología del Museo de la Ciencia de
Minnesota. “Es un saurópodo enorme”, apuntó Rogers, que a propósito del
hueso del cuello precisó: “Es probablemente uno de los huesos de saurópodo más
grande jamás encontrado”.
El tamaño es, según Rogers, especializada en
titanosaurios, “un poco difícil” de medir con los escasos fósiles recuperados
por los paleontólogos. “Al comparar vértebras con articulaciones se ha de
extrapolar, necesariamente”, afirmó la paleontóloga. “Pero eso forma parte de la
ciencia. Se ha de dar ese salto para imaginar cómo eran”.
Una
especie longeva
El hallazgo del Puertasaurus hace suponer que el
período en que los titanosaurios habitaron la Tierra fue más largo de lo que se
creía. En principio se suponía que el apogeo en la vida de estos animales
se dio hace unos 90 ó 100 millones de años, y que el final del Cretácico se
reservó para titanosáuridos de menor tamaño, según afirmó Novas. “A través del
descubrimiento del Puertasaurus, ahora sabemos que el titanosaúrido gigante
sobrevivió al sur de la Patagonia hasta el final del Cretácico”, señaló el
paleontólogo.
Por su parte Curry Rogers afirma que este hallazgo añade
peso a la noción de que los saurópodos constituyeron un grupo increíblemente
diverso y fructífero. “Estos fueron dinosaurios que (contaron en sus
filas con) gigantes y enanos que vivieron en todos los continentes”, afirmó la
paleontóloga. “Fueron innovadores y diversos en una época que se considera
tardía en el calendario de los dinosaurios”.
|