Un dinosaurio con características de ave que vivió
hace unos 200 millones de años, y descubierto en la Patagonia argentina,
obligará a los científicos a replantearse la evolución y distribución en
el planeta de estos animales.
El hallazgo en la Patagonia de un dromeosaurio, bautizado buitreráptor
gonzalezorum, demuestra que esta especie podía hallarse en la región del
globo que ahora es Suramérica -la antigua Gondwana- y no sólo en el hemisferio
norte, Laurasia, como se creía.
Según un artículo publicado en la revista "Nature", los restos
prueban que los dromeosaurios habrían aparecido en todo el planeta antes de
su división en dos hemisferios, norte y sur.
Hace doscientos millones de años, la Tierra era una sola masa terráquea
llamada Pangaea, que se separó en dos partes: Laurasia, en el norte
(actuales América del Norte, Europa y Asia) y Gondwana, en el sur
(América del Sur, Africa, Australia, la India y Antártida).
El descubrimiento de un dromeosaurio en el hemisferio sur, cuando se creía
que se originaron en el norte -la zona de Laurasia-, abona la teoría de que las
especies de cada región siguieron evoluciones diferentes.
Hasta ahora, sólo se habían hallado restos de dromeosaurios, una especie de
predadores, en Norteamérica y Asia, como el Velociráptor del desierto del
Gobi; el Utahráptor del oeste de Estados Unidos y los Microráptor
y Sinornithosaurus de China.
Los restos del esqueleto descubierto en la Buitrera pertenecen al primer
dromeosaurio conocido, y son diferentes de los ejemplares del norte.
Un veloz cazador
El Buitreráptor argentino tiene extremidades delanteras como alas enormes,
una pelvis de ave y seguramente tenía plumas cortas.
Del tamaño de un pollo gigante, tenía un cuello largo, cola y un
peculiar hocico largo parecido a un pico, con dientes espaciados y pequeños.
Esa dentadura difiere de la típica de otras especies de dinosaurios
carnívoros que se sostenían en dos patas, señalan los expertos.
Una reconstrucción del buitreráptor indica que era un animal veloz que
cazaba a sus presas con sus largas extremidades.
Al comentar el hallazgo del buitreráptor, el profesor Peter Makovicky del
Field Museum de Chicago (EEUU) afirma en la revista que es "uno de esos fósiles
que aportan mucha información sobre la historia evolutiva de la Tierra y el
periodo de esa evolución".
"No sólo aporta pruebas de la distribución global del dromeosaurio y de su
antigüedad, también sugiere que los ejemplares de los continentes norte y sur
evolucionaron de formas diferentes a partir de la separación de las placas
terráqueas en las que vivían", escribe.
El hallazgo permite trazar un árbol genealógico específico de los
dromeosaurios del hemisferio sur, que presentaban características distintas
a los del norte y abren la posibilidad de otra línea de evolución de la
capacidad de volar, paralela a la de las aves.