Mamíferos
Los mamíferos poseen muchas peculiaridades en su estructura. La
mandíbula inferior se compone de un solo hueso y la caja del tímpano u oído
medio encierra una cadena de tres huesecillos. Todos los mamíferos tienen dos
cóndilos occipitales (protuberancias situadas en la parte posterior del cráneo),
que se articulan con la primera de las, generalmente, siete vértebras
cervicales. Su sistema circulatorio, altamente desarrollado, consta de un
corazón con cuatro cavidades, un solo arco aórtico en el lado izquierdo un
complejo mecanismo contribuye a la regulación de la temperatura del cuerpo. La presencia de un extenso sistema de glándulas
en la piel, relacionado con el crecimiento del pelo, constituye otro rasgo
característico de estos animales. En realidad, las glándulas sudoríparas,
sebáceas y mamarias son modificaciones de este sistema. Con la excepción de un
pequeño grupo, los monotermas, todos los mamíferos hembras paren crías vivas
después de determinados periodos de gestación en el útero materno.
Características Claves
La Piel. La piel de los Mamíferos es generalmente gruesa
porque esta formada de una capa externa llamada epidermis y otra interior
llamada dermis. Su subcutáneo lleno de grasa sirve para evitar perdidas de calor
ya que los Mamíferos son animales de temperatura corporal constante. El pelaje
se forma en la epidermis y en ellos se puede distinguir una parte saliente o
tallo y otra parte oculta en la piel o raíz; esta raíz se ensancha en su parte
inferior formando el bulbo pilífero. La raíz está protegida por una especie de
estuche, de origen epidérmico, que recibe el nombre del folículo. En él
desembocan las glándulas sebáceas que lubrican el pelo y se implanta el músculo
horripilador, que es el responsable del levantamiento vertical del mismo. En los
mamíferos de vida acuática y en los que viven en climas tropicales, los pelos
suelen reducirse en número y tamaño y, a veces, desaparecen en el estado
adulto. En la piel, además de los pelos, se implantan las glándulas
mamarias y las glándulas sudoríparas, que segregan, a
través de poros de la epidermis, un líquido compuesto por sustancias tóxicas
para el organismo (sudor). Otras formaciones cutáneas de naturaleza
córnea que presentan los mamíferos son las uñas, cuernos y el pico en el caso
del ornitorrinco.
Sistema óseo. El sistema óseo esta conformado
por tres áreas básicas y muy diferentes: cabeza (cráneo y cara), tronco y las
extremidades.
- El Cráneo, parte muy desarrollada, deja de
crecer al llegar a la edad adulta. En ese tiempo los mamíferos desarrollan
cuatro tipo de dientes distintos: Incisivos - son para cortar, Caninos -
generalmente largos y los usan para desgarrar, Premolares - planos y sirven para
masticar, Molares - similares a los Premolares pero de mayor tamaño.
-
El Tronco, está situado encima de la columna vertebral.
- Las extremidades, normalmente
siempre parten del mismo sistema u organización aunque suelen tener diferencias
por el modo de desplazamiento de cada especie. Durante la
evolución de cada especie se han adaptado para volar (murciélagos), para nadar
(manatí) u otros terrestres que se apoyan con la planta (plantígrados), con los
dedos (digitígrados) de sus extremidades o sólo con las últimas falanges
(ungulígrados).
Aparato digestivo. El aparato digestivo esta compuesto de
la boca (dientes, labios y lengua), un estómago del cual parten las glándulas
gástricas, intestino delgado en el cual se absorben las sustancias alimenticias.
Le siguen el grueso y el recto que desembocan hacia el exterior por el
ano.
Aparato respiratorio. La respiración se ejecuta con dos
pulmones que extraen el oxigeno del aire y lo transfieren a la
sangre.
Aparato Circulatorio. El sistema circulatorio esta formado
por una complicada red de arterias y venas que llegan a cualquier parte del
organismo. La sangre es impulsada por el corazón que está formado por dos
aurículas y dos ventrículos.
Sistema Nervioso. Parte del sistema
nervioso central, llamado encéfalo, se presenta mucho mas grande y desarrollado
en comparación con otros vertebrados. Sus actividad es mucho mayor y
presentan mayor evolución en los rasgos de memoria y en algunos la
inteligencia.
Reproducción. En todos los mamíferos se presentan
los sexos separados y la reproducción es de tipo vivípara, excepto en el grupo
de los monotremas, que es ovípara.
El desarrollo del embrión va acompañado de la formación de una
serie de anejos embrionarios, como son el corion, amnios, alantoides y el saco
vitelino. Las vellosidades del corion, junto con el alantoides, se unen a la
pared del útero y dan lugar a la placenta. Ésta permanece unida al embrión por
el cordón umbilical, y es a través de él por donde pasan la sustancias
procedentes del cuerpo de la madre al del feto. El periodo de gestación y el
número de crías por camada varían mucho según los grupos. Normalmente, cuanto
mayor es el tamaño del animal, más largo es el periodo de gestación y menor el
número de crías. La mayor parte de los mamíferos proporcionan a sus hijos
cuidados paternales.
Evolución y
Adaptación
Los mamíferos derivaron de los reptiles hace unos 230 millones de años, de una forma gradual e
insensible, a partir del grupo de los terodontos. Los primeros tuvieron una
talla pequeña, pero se vieron favorecidos con la decadencia y desaparición de
los grandes reptiles y aumentaron lentamente en número y tamaño. En el eoceno
comenzaron a aparecer los grupos modernos y en el oligoceno surgió una gran
variedad de especies con predominio de los ungulados. Los mamíferos alcanzaron
el punto culminante de su desarrollo con los elefantes y los grandes carnívoros
del mioceno. A partir de este periodo disminuyeron en variedad y talla. Con el
transcurso del tiempo han experimentado una considerable transformación ante la
necesidad de adaptarse a una gran variedad de medios.
El mamífero típico es
un animal terrestre provisto de patas, por lo común bien desarrollado, para
correr y andar sobre tierra. Quizás la primera de las adaptaciones se refirió a
la vida en los árboles buscada por animales como los marsupiales arborícolas,
las ardillas y los monos, estos últimos muy evolucionados. Un grado mas en esta
adaptación la presenta los mamíferos planeadores, que desarrollaron membranas
extensibles para sostenerse en el aire; el proceso culmina en los murciélagos,
que se convierten en animales voladores gracias a una membrana mas
perfeccionada, al patagio, al que se incorporan las extremidades como elementos
de sostén. La adaptación a la vida subterránea se ha desarrollado con mayores o
menores modificaciones estructurales en diferentes grupos de mamíferos. Son
innumerables las especies que fabrican galerías o madrigueras para reposar y
efectuar la cría; los más adaptados viven constantemente bajo tierra.
Adaptaciones al clima son tan variadas como las que se refieren al medio
ambiente. Los mamíferos de las regiones árticas están provistos de espesa piel y
experimentan cambios de color con las estaciones. Gruesas capas protectoras de
grasa y patas especializadas permiten al animal amadrigarse bajo la nieve y el
hielo. Algunos, como los osos, murciélagos, marmotas y ardillas, se aletargan en
invierno. En cambio, los mamíferos del desierto parecen capaces de vivir toda la
vida sin beber agua, debido a la capacidad de extraer agua metabólica de
alimentos que poseen alto contenido hídrico. En su mayoría nocturnos, pasan el
día dentro de las madrigueras para defenderse del calor, o sufren de letargo
estival.
Clasificación
Los
mamíferos vivientes se dividen en dos subclases principales: prototerios y
euterios. Las primera está representada por un orden, el de los monotermas, que
sólo incluye los ornitorrincos y equidnas de la región australiana, considerados
como supervivientes muy ligeramente modificados de la más antigua familia de
mamíferos. Todos los demás mamíferos quedan comprendidos en la subclase de los
euterios, aunque los correspondientes al orden de los marsupiales se clasifican
a veces en una subclase especial, los metarerios. Efectivamente, el esqueleto de
estos denota ciertas características primitivas perdidas en los otros mamíferos.
Las especies existentes de desenvuelven en América y sobre todo, en Australia,
donde no existen mamíferos placentarios nativos, excepto los murciélagos y los
introducidos por el hombre. Los placentarios, es decir, aquellos cuyas crías se
desarrollan más completamente en el útero, donde se alimentan a través de la
placenta, se clasifican, en primer lugar, según las características de sus
extremidades y dientes. Se calculan unas 20.000 especies y subespecies de
mamíferos vivientes, virtualmente placentarios.
Honduras Silvestre, [Web en línea]. http://www.hondurassilvestre.com.