Aviario, Aves del Mundo
Las principales características de las aves son que tienen sangre caliente y
plumas, y que sus miembros delanteros no son brazos ni patas, sino alas, ya que
durante su proceso evolutivo se desarrollaron para poder volar, diferenciándose
de sus parientes más cercanos, los reptiles.
Aunque no todas las aves pueden volar, sin duda esta es la cualidad que más
le envidia el hombre, que siempre ha deseado surcar el cielo como estos
animales. Las características externas de las aves son inconfundibles. Tienen el cuerpo
cubierto de plumas; la boca con dientes es reemplazada por un
pico, cuya forma varía de acuerdo al tipo de alimentación; sus miembros
delanteros son alas, y los posteriores, patas con cuatro dedos, aunque en
algunas especies este número se ha reducido.
Las patas están dispuestas para soportar el peso del animal y adaptadas para
posarse, capturar a sus presas, andar o nadar. En la mayoría de los casos, están
cubiertas de escamas muy similares a las de los reptiles.
La piel es muy delgada y muy seca, como la de los reptiles, y no está muy
pegada al cuerpo. Carece de glándulas, excepto una situada sobre la base de la
cola, la uropigial. Esta secreta un líquido aceitoso que el animal
extiende con el pico sobre sus plumas para impermeabilizarlas y para mantener la
flexibilidad.
El pico es una prolongación córnea -del mismo material que las uñas-. A
medida que se gasta por el uso, van formándose nuevas capas córneas, de manera
que, en el caso de las aves adultas, su tamaño es siempre el mismo.
Existen múltiples tipos de picos, que se diferencian por el tamaño, la forma,
el color o el grado de dureza, dependiendo de la forma en la que el ave obtiene
su alimento.
Las aves están distribuidas por todo el mundo, incluso en la Antártica y los
desiertos. Se estima que existen más de 9.500 especies en el mundo,
agrupadas en 27 Órdenes.
Las aves son vertebrados, ya que tienen columna vertebral. Su
esqueleto está completamente osificado, aunque gran parte de sus huesos son
huecos (neumatización); así pesan menos para volar.
El encéfalo de las aves, proporcionalmente mayor que el de los reptiles, es
corto y ancho. Su cerebelo regula y coordina los movimientos con mucha
exactitud.
Su respiración es más eficiente que la de los mamíferos, ya que pueden estar
a gran altura sin ninguna dificultad, como las aves rapaces. Los pulmones
se comunican con los sacos aéreos, ubicados en el cuello, tórax y
abdomen, que sirven como órganos ventiladores, mantienen la temperatura corporal
constante y disminuyen el peso del animal durante el vuelo.
El sistema digestivo de las aves está formado por: la lengua, el esófago, el
buche, de paredes blandas, que almacena y humedece el alimento; la molleja,
cuyas paredes son musculares y ejercen una enorme fuerza sobre los alimentos
hasta triturarlos; el estómago glandular, produce las secreciones que
descomponen los alimentos para ser digeridos; el intestino es alargado, con
numerosas asas y conduce a un recto más ancho; la cloaca es el apéndice
hueco y cerrado donde desembocan los aparatos digestivo, excretor y el genital o
reproductor; todo termina en el ano.
La fecundación de la aves es interna y su reproducción ovípara, es
decir, mediante huevos.
Las hormonas producidas por las gónadas (órganos sexuales) regulan las
características de hembra y macho, en especial el colorido del plumaje y otros
adornos corporales que difieren en los dos sexos, como es el caso de las crestas
y barbas de gallos y pavos. Cabe señalar que en las aves los machos
suelen ser más coloridos y llamativos que las hembras.
Clasificación
La clasificación de las aves es una temática atemorizadoramente compleja y
discutible. La mayoría de los biólogos acuerdan que existen alrededor de 9.700
especies de aves en total, que pertenecen al orden Aves. Pero exactamente como
se relacionan entre sí es todavía un debate abierto.
La mayor parte del conocimiento actual acerca de la clasificación de las aves
proviene de estudios de ADN, que pueden ser usados para determinar sus
relaciones de manera mucho más precisa que mediante los rasgos morfológicos. A
pesar de que las pruebas de ADN han provocado sorpresas, en muchos casos han
confirmado lo que los científicos sospechaban.
En la actualidad, la mayor parte de las autoridades en la materia acuerdan
que existen entre 25 y 30 órdenes de aves, que contienen alrededor de 148
familias. Algunos dividen estos órdenes en dos
superórdenes, el Paleognathae (que significa “aves primitivas”), también
conocido como ratites; y el Neognathae (“aves modernas”); o carinates. Los
miembros del Paleognathae incluyen a los avestruces, emúes, kivis, ñandúes y
tinamous; todos los demás se incluyen dentro del Neognathae.
De lejos el orden más poblado de las aves es el de las Paseriformes, o aves
que se posan, que incluye más de 5.000 especies – más de la mitad de las
especies conocidas. Las aves paseriformes incluyen chochines, lavanderas,
golondrinas, alondras, mosqueretas, paros, oreoles y muchas otras especies bien
conocidas. Otros órdenes importantes son el Anseriformes (patos, cisnes y
gansos), Apodiformes (colibríes), Ciconiformes (cigüeñas), Columbiformes
(palomas y gorriones), Coraciiformes (martín pescadores), Falconiformes (aves de
presa diurnas), Galliformes (aves con forma de pollo), Pelecaniformes
(pelícanos), Psitaciformes (loros), Sphenisciformes (pingüinos) y Estrigiformes
(búhos).
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