DRACO(Dra)
Heracles había realizado diez trabajos en el término de ocho años
y un mes, pero Euristeo, descontando el segundo (La Hidra de Lerna) y el quinto (Los establos de Augías)
le impuso dos más. El undécimo trabajo consistió en robar las manzanas de oro del
jardín de las Hespérides, que eran el regalo de boda de la Madre Tierra a Hera. El jardín se hallaba
en la ladera del monte Atlas, donde los caballos del Sol terminan su viaje todos los días.
Hera estaba muy complacida con este regalo y cuando descubrió que las Hespérides, (Maia, Electra y Taigeles)
hijas de Atlas, le robaban las manzanas hizo que el dragón Ladón, siempre vigilante, se enroscara
alrededor del árbol para guardarlas. Ladón tenía cien cabezas y hablaba varias lenguas.
Heracles no sabía en qué dirección se hallaba el jardín de las
Hespérides así que marchó a través de Iliria hasta el río Po, hogar del dios marino Nereo el multiforme,
que podía cambiar de forma a voluntad, y allí las ninfas del río, hijas de Zeus y Temis, le mostraron a
Nereo dormido. Él asió fuertemente a Nereo sin soltarlo a pesar de sus muchas transformaciones hasta
obligarle a confesar cómo podían conseguirse las manzanas de oro: no debía arrancar personalmente las
manzanas.
Cuando Heracles llegó al jardín pidió a Atlas que le hiciese el
favor de coger las manzanas a cambio de sostener un rato la cúpula del mundo, y Atlas que hubiese hecho
cualquier cosa por una hora de respiro aceptó, pero temía a Ladón. Heracles disparó una flecha por encima
de la tapia del jardín y mató al dragón, luego inclinó su espalda para recibir el globo celestial y Atlas
se alejó volviendo poco después con tres manzanas arrancadas por sus hijas las Hespérides.
La sensación de libertad le pareció maravillosa; Yo mismo llevaré sin falta estas manzanas a Euristeo
si tu sostienes el firmamento unos pocos meses más. Nereo ya le había advertido que no debía aceptar
ninguna oferta de esa clase, así que simuló aceptar, pero pidió a Atlas que sostuviera el globo un
momento mientras él se ponía un almohadón en la cabeza. Atlas se dejó engañar y cuando volvió a ponerse
el firmamento en los hombros Heracles cogió las manzanas y se alejó con una despedida irónica.
Las tres Hespérides: Eglé, Aretusa e Hiperetusa fueron castigadas por Hera por
haberse dejado robar y fueron convertidas en árboles; un sauce, un álamo y un
olmo.
Unos meses después entregó las manzanas a Euristeo quien se las
devolvió otra vez; Heracles las entregó enseguida a Atenea quien las llevó otra vez a las Hespérides,
pues era ilegal que la propiedad de Hera saliese de sus manos y Zeus puso al dragón en el cielo bajo los pies de Heracles.
La estrella a
(Thuban) era la estrella polar hacia el año 2700 a.C. pero debido a la precesión de los equinocios el
polo está hoy en la estrella Polaris (a UMi).
Otras estrellas brillantes de Draco son b
(Rastaban o Alwahid), g (Eltanin),
n (Kuma) y x (Grumium).
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