CENTAURUS(Cen) Y SAGITTARIUS(Sgr)
El lapita Pirítoo era hijo de Dia y de Zeus (quien transformado en
caballo semental corrió alrededor de Dia para seducirla) y casó con Hipodamía, hija de Butes, e invitó a
su boda a todos los olímpicos excepto a Ares y a Éride (pues recordaba el daño que Éride había causado en
la boda de Peleo y de Tetis) y a sus primos los centauros. Como llegaron más huéspedes de los que cabían
en palacio los centauros, junto con Néstor, Ceneo y otros príncipes tesalios se sentaron a la mesa en una
cueva cercana sombreada por árboles.
Los centauros no estaban acostumbrados a beber vino, y cuando lo
olieron corrieron a beberlo en los odres; en su ignorancia lo bebieron sin mezclarlo con agua y se
emborracharon de tal modo que cuando la novia fue a la cueva a saludarles Euritión se levantó de un salto,
derribó la mesa, la cogió por el cabello y la sacó de la cueva; los otros centauros cogieron también a las
mujeres y a los muchachos más cercanos y los montaron. Pirítoo y Teseo corrieron a salvar a Hipodamía, le
cortaron a Euritión la nariz y las orejas y con ayuda de los lapitas lo arrojaron de la caverna. La lucha
que siguió duró hasta el anochecer y en ella murió el lapita Ceneo. Así comenzó la larga guerra entre los
centauros y sus vecinos los lapitas, maquinada por Ares y por Éride en venganza por el desaire que se les
había hecho.
Cuando Heracles fue a capturar vivo al jabalí de Erimanto, en Arcadia, al
pasar por Fóloe fue agasajado por el centauro Folo, hijo de Sileno y una de las ninfas de fresno. Folo
sirvió a Heracles carne asada, pero no se atrevió a abrir el cántaro de vino comunal de los centauros
hasta que Heracles le recordó que había sido dejado en la cueva por Dionisios cuatro generaciones antes
precisamente para esa ocasión. Cuando los centauros olieron el vino se enojaron, y armados con grandes
rocas, abetos, teas y hachas de carnicero irrumpieron en la cueva de Folo, quien se ocultó aterrado, pero
Heracles mató a varios centauros y los otros huyeron a Malea donde se acogieron a la protección de su rey
Quirón, el mejor de los centauros, que había educado a Heracles, Aquiles, Jasón y a otros muchos héroes.
Una flecha arrojada por Heracles atravesó el brazo de Élato y se clavó en la rodilla de Quirón, y aunque
Heracles extrajo la flecha y Quirón proporcionó remedios para la herida no fue posible curarla. Quirón no
podía morir porque era inmortal pero sus dolores eran horribles y se retiró gritando a su cueva.
Entretanto Folo, mientras enterraba a los muertos sacó una flecha
de Heracles para examinarla con curiosidad, pero se le escapó de los dedos, le atravesó el pie y lo mató.
Nueve días despues Zeus colocó la imagen de Quirón entre las estrellas como la constelación del Centauro,
aunque otros dicen que es Folo. El arquero de zodíaco, Sagitario, también es un centauro llamado Croto
que vivía en el monte Helicón y era muy querido por sus hermanas adoptivas las Musas.
La constelación del Centauro apenas se ve desde Almería.
Rigilkent es doble y está situada a 4´3 años luz, por lo que es la estrella más próxima a nosotros a
excepción de su compañera que se llama Próxima Centauri. Otras brillantes son la Hadar, Alnair y Menken
Sagitario es, junto con Orión, la constelación más bella del cielo; está llena de cúmulos globulares (M22
y M25) y las nebulosas M20 (Trífida) y M8 (La Laguna) son de las más bellas del cielo. Sus estrellas brillantes
son Alsadira, Alnasir, Rabah, Albaldah y Nunki.
Haracles casó con Deyanira, hija de Dionisios y de Altea (esposa de Eneo,
rey de Pleurón, en Etolia). En una ocasión, teniendo Heracles que atravesar con Deyanira el río Eveno en
plena creciente, el centauro Neso se ofreció por una pequeña retribución a transportar a Deyanira sin que
se mojase. Heracles accedió, pagó a Neso el precio, arrojó su arco y su clava al otro lado del río y
comenzó a nadar. Pero Neso salió corriendo con Deyanira en los brazos en dirección contraria; luego la
arrojó a tierra y trató de violarla. Ella gritó pidiendo ayuda a Heracles quien cogió su arco, apuntó
cuidadosamente y atravesó el pecho de Neso a casi un kilómetro de distancia. Al arrancarse la flecha Neso
dijo a Deyanira: Si mezclas el semen que he derramado en tierra con la sangre de mi herida, le añades
aceite de oliva y untas la camisa de Heracles con la mezcla, no volverás a tener motivo para quejarte por
su infidelidad. Deyanira recogió los ingredientes en un tarro y lo guardó sin decir nada a Heracles.
Los amoríos de Heracles son cuantiosos; tuvo multitud de
descendencia: los heraclidas, y Deyanira ya no era joven cuando Heracles ganó a Yole, hija del rey Éurito
en una competencia de ballesta. Como Éurito se negó a entregarle la princesa Heracles marchó sobre Ecalia
con un ejército de arcadios, melianos y locrios, a los que sólo les dijo que el rey imponía tributos
injustos a los eubeos. Después de tomar la ciudad por asalto mató con sus flechas a Éurito y su hijo, y
mientras enterraba a sus muertos Yole se tiró desde las murallas de la ciudad pero el viento hinchó sus
faldas y amortiguó la caída. Heracles la envió con Licas a Braquis con Deyanira, pidiendo una bella camisa
y un manto para un sacrificio de acción de gracias por la toma de Ecalia.
Cuando Deyanira reconoció a Yole como la última amante de Heracles
sintió compasión mas que resentimiento por la belleza fatal que había causado la ruina de Ecalia. Pero
era intolerable que Heracles esperase que las dos vivieran bajo el mismo techo, y decidió utilizar el
talismán amoroso del centauro Neso para conservar el afecto de su esposo. Le había tejido una camisa nueva
para los sacrificios; a escondidas abrió el tarro y con un trozo de lana empapado en la mezcla frotó la
camisa, la metió en un cofre, lo cerró y lo entregó a Licas diciéndole: No expongas la túnica a la luz o
al calor hasta que Heracles se la ponga para el sacrificio. Más tarde quedó horrizada cuando vio arder a
la luz del Sol el trozo de lana con el que había frotado la camisa. Dándose cuenta que Neso la había
engañado envió a toda prisa un correo para hacer volver a Licas y juró que si Heracles moría ella no le
sobreviviría.
Cuando llegó el correo al promontorio de Cenea, Heracles había
sacrificado ya doce toros, vertía vino en los altares y arrojaba incienso a las llamas. De pronto gritó
como si le hubiera mordido una serpiente; el dolor se hizo insoportable y rugiendo de angustia derribó
los dos altares. Trató de arrancarse la camisa pero se le había pegado de tal modo que salía la carne con
ella dejando los huesos al descubierto. Se arrojó de cabeza en la corriente más próxima pero el veneno le
quemaba todavía más; desde entonces esas aguas escaldan y se las llama Termópilas. Arrancando los árboles
a su paso encontró al aterrado Licas abrazado a sus rodillas; trató en vano de disculparse, Heracles lo
hizo girar tres veces alrededor de su cabeza y lo lanzó al mar, convirtiéndose en una roca que aun hoy se
llama Licas. El ejército se lamentaba fuertemente pero nadie se atrevía a acercarse. Heracles llamó a
Hilas para que lo condujera al pie del monte Eta, en Traquis, para morir en soledad y allí le dijo: Jura
por la cabeza de Zeus que me llevarás a la cima más alta de esta montaña y allí me quemarás sin lamentaciones
en una pira de ramas de encina y troncos de acebuche. Jura también que te casarás con Yole tan pronto
llegues a la mayoría de edad. Hilas juró todo esto y dijo a Heracles que Deyanira era inocente como
probaba su suicidio (se ahorcó). Cuando todo estuvo preparado Yolao y sus compañeros se retiraron mientras
Heracles subía a la pira y ordenaba que la incendiasen, pero nadie se atrevió a hacerlo hasta que un
pastor eolio llamado Peante que pasaba por allí ordenó a su hijo Filoctetes que hiciera lo que pedía Heracles.
En agradecimiento Heracles regaló a Filoctetes su aljaba, arco y flechas, y cuando las llamas comenzaron
a lamer la pira extendió su piel de león y se tendió con su clava como almohada. Del cielo cayeron rayos
que redujeron inmediatamente la pira a cenizas. Zeus recibió con orgullo la parte inmortal de Heracles en
el cielo contento de que su hijo se hubiera comportado tan noblemente, y Heracles se convirtió en el portero del cielo.
En el cielo, Hércules está cabeza abajo con el pie sobre la cabeza del
Dragón. Entre la e y la
h hay un hermoso cúmulo globular: M13, y la estrella
a (Rasalgethi) es una hermosa doble de color rojo y amarillo.
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