John Cromwell Mather (nació en 1946 en Roanoke,
Virginia), es un astrofísico y cosmólogo estadounidense. Doctorado en Física por la Universidad de California en Berkeley, trabaja como
astrofísico en el centro de la NASA Goddard Space Flight, en Greenbelt (EEUU).
Fue galardonado con el Premio Nobel de Física en 2006 junto con
George F. Smoot, por sus trabajos en la NASA en el proyecto COBE.
Los científicos recibieron el premio por “su mirada hacia la infancia del
universo” y “sus intentos por entender el origen de las galaxias y las
estrellas”. Sus trabajos están basados en las mediciones realizadas con ayuda
del satélite 'COBE', lanzado por la NASA en 1989, en cuyos resultados
sustentaron sus teorías.
John Mather asegura que haber descubierto
los ecos del “Big Bang” no detendrá su tarea científica. “Sigamos adelante y
que venga la próxima”, señaló Mather en una conferencia de prensa en las
oficinas de la NASA en Washington. Consultado sobre si el Nobel corona una
etapa final en su carrera científica, Mather descartó toda posibilidad de un
retiro. “Estoy galopando sobre el lomo del tigre. No veo por qué tendría que
desmontarme ahora”, señaló el físico acerca de su futuro en la agencia espacial
estadunidense.
Ese futuro está enmarcado por sus labores como científico del
proyecto para el Telescopio Espacial James Webb de la NASA, el cual será puesto
en órbita en 2013. Según Mather, ese observatorio espacial será más completo
y más poderoso que el telescopio Hubble, que durante más de una década de
funcionamiento ha supuesto pasos gigantescos en el avance de la ciencia
astronómica. “Habrá más descubrimientos por hacer. Con el (telescopio) Webb
veremos las primeras luces después del Big Bang”.
Mather y Smoot basaron su trabajo en las mediciones realizadas con el satélite
COBE de la NASA, que les permitió observar las primeras etapas del Universo,
unos 380.000 años después de su nacimiento. La teoría del “Big Bang” postula
que el Universo surgió hace entre 10 mil y 20 mil millones de años a partir de
una explosión cósmica que lanzó materia en todas las direcciones.
Después, y de acuerdo a la teoría del “Big Bang”, la
radiación se enfrió gradualmente a medida que el Universo se expandía. Se
calcula que ahora esa radiación está 2.7 grados por encima del cero
absoluto.
Las mediciones de los ahora Nobel proporcionan una historia
cosmológica sobre la formación de las estrellas y la de los elementos, incluidos
aquellos que forman parte de los organismos vivientes.
John C. Mather, de 61 años, entró en contacto con el mundo de la
ciencia desde temprana edad, ya que su madre era profesora de ciencias y su
padre investigaba en genética del ganado, lo que facilitó que biografías de
científicos como Galileo y Darwin figuraran entre sus primeras
lecturas. Según contó él mismo, fue una visita al planetario del Museo
Nacional de Historia de Nueva York, cuando tenía 8 años, la que impulsó su
vocación.
Tras realizar estudios en el Swarthmore College, Mather se doctoró
en 1974 por la Universidad de California en Berkeley. Ese mismo año, cuando
estaba realizando sus estudios de postdoctorado en el Instituto Goddard para
Estudios Espaciales de la NASA, propuso una misión para realizar mediciones de
la radiación cósmica.