(21.11.05) El volcán, que entró en actividad en 2004, aumentó peligrosamente su acción hace
dos semanas. Pequeños terromotos, grandes fumarolas y una fuerte emisión de gases
tóxicos recomendaron evacuar a las más de 9.000 personas que viven en las faldas
del volcan a 4.200 metros de altitud. El Ejército colombiano y protección
civil tienen previstos albergues y vías de escape, pero la población,
mayoritariamente campesina, se resiste a abandonar sus hogares por temor a los
saqueos.
La actividad sísmica del Galeras, situado en el departamento de Nariño, cerca
de la frontera con Ecuador, provocó la orden de evacuación de emergencia de unos
1.500 vecinos residentes en la falda del volcán, de 4.276 metros de altura.
Las autoridades pidieron a las otras 7.500 personas que desalojasen sus
hogares voluntariamente, "preferiblemente hacia casas de familiares y amigos",
dijo el gobernador de Nariño, Fabio Trujillo.
Como en el 93
La actividad sísmica registrada "corresponde al nivel dos en la escala
vulcanológica de uno a cuatro, es decir, de erupción probable en términos de
días o semanas", explicaron portavoces del Observatorio Vulcanológico y
Sismológico de la ciudad de Pasto, en Nariño.
Ya la semana pasada, el director del Instituto Colombiano de Geología y
Minería, Julián Villarruel Toro, había advertido sobre la posible erupción del
Galeras.
Según los expertos, la actividad del volcán es similar a la de 1993, año en
que la erupción del Galeras causó la muerte de al menos nueve personas.
Desde julio de 2004, el volcán ha registrado varias erupciones de gases y
ceniza.
Las órdenes de evacuación llegan precisamente un día después del vigésimo
aniversario de la erupción del volcán Nevado del Ruiz, que provocó un
desprendimiento de tierra que dejó sepultado a todo un pueblo, matando a unas
25.000 personas.