|
Joan Oró Florensa nació en Lleida el 26 de octubre de 1923. Oró procedía de una
familia modesta de panaderos y tuvo una brillante carrera científica. Ya en la
adolescencia, empezó a prguntarse por el papel de la humanidad en el Universo y
el sentido de la vida. Insatisfecho con las respuestas que daba la religión, Oró
orientó sus estudios hacia la química y la biología.
Licenciado en
Ciencias Químicas en la Universidad de Barcelona, viajó en 1952 a Estados
Unidos, acompañado de su familia, y cuatro años después se doctoró en Bioquímica
en la facultad de Medicina del Baylor University College (Houston).
En
1955 ingresó en la Universidad de Houston, de la cual fue catedrático desde
1963, dónde fundó y dirigió el Departamento de Ciencias Bioquímicas y
Biofísicas. Ha hecho importantes estudios sobre los compuestos orgánicos
existentes en sedimentos terrestres, meteoritos y muestras de la
Luna.
Fundó el Departamento de Ciencias Biofísicas en la Universidad de
Houston, en 1956, dónde estudió el metabolismo del ácido fórmico en los tejidos
animales, investigaciones que serían clave para el estudio sobre el origen de la
vida y la interpretación de la ausencia de vida en el planeta
Marte.
Destaca en su trayectoria profesional como fecha memorable el día
de Navidad de 1959, cuando encerrado en su laboratorio, descubrió la síntesis de
la ademina, una de las moléculas más importantes para la vida. La paradoja de su
descubrimiento fue que esta sustancia la sintetizó a partir del ácido
cianídrico, uno de los productos más venenosos.
Participó desde 1963 en
varios proyectos de investigación espacial de la NASA, como en el proyecto
Apollo para el análisis de las rocas y otras muestras de material de la Luna, y
en el proyecto Viking, encargándose del desarrollo de un instrumento para el
análisis molecular de la atmósfera y la materia de la superficie del planeta
Marte.
Joan Oró fue uno de los precursores de la teoría de la panspermia
como causa del origen de la vida en nuestro planeta. La teoría de la panspermia
sostiene que la materia orgánica que dió lugar a la vida pudo llegar a nuestro
planeta en los cometas que impactaron sobre la Tierra primitiva. En sus
investigaciones elaboró un esquema que va desde las primeras transformaciones
termonucleares en las estrellas hasta la vida en nuestro planeta. En su libro
'El origen de la vida' escribía:
"Algunos de los procesos prebióticos
son reproducibles, en líneas generales en el laboratorio y se ha comprobado que
el medio acuoso o líquido es el más idóneo para su desarrollo. Por tanto, es
casi seguro que la vida brotó en lo que se ha llamado mar primordial u océano
primitivo."
Participó también como miembro de la Junta Espacial de la
Academia Nacional de Ciencias, que asesora el Gobierno de los Estados Unidos
sobre los proyectos de exploración espaciales. Estos proyectos incluyen entre
otros, la Estación Espacial Internacional en orbita terrestre, y el viaje
tripulado al planeta Marte. A partir de 1970 impulsó la Sociedad Internacional
para el Estudio de los Orígenes de la Vida, ISSOL, de la que fue
presidente.
Como profesor emérito de la Universidad de Houston, vivió a
caballo entre Houston y Barcelona y fue miembro de varios comités de la NASA y
de la Academia de Ciencias de Estados Unidos.
Regresó a Catalunya en 1980
para colaborar en los nuevos planes de desarrollo energético y el estudio de
fuentes alternativas de energía, y para trabajar como profesor de la Universidad
Autónoma y como director en el Instituto de Biofísica y Neurobiología, si bien
conservó su cátedra en Estados Unidos. En ese año ocupó también un escaño en el
Parlamento de Catalunya y formó parte de varias comisiones de esa
Cámara.
En la década de 1990 continuó con sus trabajos como profesor de
la Universidad de Houston y miembro de diversos comités de investigación de la
Agencia Espacial Norteamericana. Desde 1992 desarrolló numerosos proyectos de
investigación química relacionados con el espacio y fue uno de los principales
investigadores para el análisis de las muestras lunares del proyecto "Apolo" y
del proyecto "Viking" sobre la atmósfera y la superficie de Marte.
Tras
jubilarse 1994, Oró regresó a Cataluña donde impulsó la construcción de un
observatorio astronómico en el Montsec, creó una fundación que ha organizado
encuentros científicos en Lleida y trabajó los 10 últimos años como embajador de
la ciencia.
Con una docena de libros publicados y más de 200 trabajos de
investigación, fue varias veces candidato al Premio Nobel y recibió la Gran Cruz
del Mérito Aeronáutico en 1983 y la Medalla Alexander Ivanovich Oparin de la
Sociedad Internacional para el estudio de los orígenes de la vida, otorgada en
1986.
También recibió la Cruz de la Orden Civil de Alfonso X El Sabio y
la Creu de Sant Jordi, además de poseer también el doctorado 'Honoris Causa' de
la Universidad de Houston. En julio de 2004 recibió la medalla de Oro de la
Generalitat de Catalunya, una distinción que el investigador recibió en su
domicilio debido a su ya delicado estado de salud. Falleció el 2 de septiembre
de 2004 en Barcelona.
|