Los científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA) seleccionaron los dos
asteroides que utilizarán para su misión "Don Quijote".
El objetivo de Don Quijote es estudiar formas de desviar asteroides que se
acerquen demasiado a la Tierra y evitar en el futuro un impacto en nuestro
planeta.
"La misión consiste en lanzar dos naves espaciales hacia los asteroides",
explicó a BBC Mundo el astrofísico Andrés Gálvez, jefe del equipo a cargo del
proyecto de la ESA.
"Una de estas naves, llamada Hidalgo, chocará contra el asteroide para
desviar su curso, mientras la otra, Sancho, estará monitoreando el impacto",
agrega.
Amenaza real
Los científicos reconocen desde hace tiempo los peligros que conllevan los
asteroides.
Cada década, dicen, la Tierra se ve amenazada por uno de estos misteriosos
objetos del sistema solar de los que se conoce poco.
Se cree que uno de estos asteroides, de varios kilómetros de diámetro, fue el
responsable de la desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años.
Pero incluso los más pequeños son una amenaza real cuando se acercan
demasiado a la Tierra.
Un impacto de un asteroide de 40 metros de diámetro, dicen los expertos,
causaría en la Tierra el mismo efecto que la explosión de varias bombas
atómicas.
"Nos interesa conocer más sobre estos objetos" afirma Andrés Gálvez, "cuáles
son sus características físicas, su estructura y composición".
"Pero el principal objetivo de la misión Don Quijote", agrega, "es una
demostración tecnológica para ver si estamos preparados para enfrentar el desvío
de un objeto que se acerca a la Tierra".
Hidalgo y Sancho
Tal como explica Andrés Gálvez, la misión está basada totalmente en las
tecnologías convencionales que se utilizan para las naves espaciales.
Los asteroides seleccionados por la ESA son el 2003 AT4 y el 1989 ML, cuyo
diámetro es de entre 400 y 500 metros y la misión, dicen, no presentará ningún
peligro para la Tierra.
Los científicos lanzarán a Hidalgo para que se acerque a uno de los
asteroides a una velocidad de 10 Km. por segundo, lo que provocaría una
variación de la órbita del objeto.
Mientras tanto, Sancho, que será lanzado antes y permanecerá en la proximidad
del mismo asteroide, se dedicará a observar y medir las variaciones en los
parámetros de la órbita del asteroide antes y después del acercamiento.
Los científicos no creen que sea posible destruir el asteroide, pero según
Andrés Gálvez, "todo depende de cómo esté formado este objeto".
"No creemos que los asteroides sean totalmente sólidos sino son un
conglomerado de rocas unidas por una leve atracción gravitacional". Si esto es
así, la nave sólo lo atravesaría.
"La idea principal" -señala el astrofísico- "es ver si podemos desviar la
trayectoria de la órbita del asteroide".
Hasta ahora, afirman los científicos, no estamos preparados para afrontar el
impacto de un asteroide con la Tierra, así que se espera que Don Quijote ofrezca
información valiosa para un evento semejante en el futuro.
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