Norteamérica y Europa sufrirán en el futuro olas
de calor más intensas, más frecuentes y duraderas, según un estudio realizado
por dos científicos del National Center for Atmospheric Research
(NCAR).
Gerald Meehl y Claudia Tebaldi utilizaron el Modelo Climático
Paralelo para examinar el clima futuro de la Tierra. Este modelo muestra que el
incremento de los gases invernadero en la atmósfera, que absorben el calor, está
intensificando un patrón de circulación atmosférica inusual, ya observado
durante las olas de calor que afectan periódicamente a Norteamérica y Europa. A
medida que el patrón se hace más pronunciado, se producen olas de calor más
severas en la región mediterránea y en el sur y el oeste de los Estados Unidos.
Otras partes de Francia, Alemania y los Balcanes también se hacen más
susceptibles a las fuertes olas de calor.
Las olas de calor pueden matar
a gente en menos tiempo que casi cualquier otro suceso climático. Hasta 739
personas murieron en Chicago por una ola de calor entre el 14 y el 20 de julio
de 1995. Unas 15.000 podrían haber muerto en Francia en agosto de 2003, junto a
miles de animales de granja.
Pare el estudio, Meehl y Tebaldi compararon
décadas actuales (1961-1990) con otras futuras (2080-2099), para determinar cómo
pueden afectar los gases invernadero y los aerosoles de azufre en el clima
europeo y estadounidense, centrándose en París y Chicago. Los científicos
asumieron que las autoridades no habrían hecho nada por detener el crecimiento
de la acumulación de los gases invernadero.
Durante las olas de calor en
ambas ciudades, los cambios en la presión atmosférica ocasionaron cielos claros
y condiciones prolongadas de calor en la superficie. En el modelo, ocurre algo
parecido a medida que el CO2 se acumula en la atmósfera.
Los resultados
del modelo indican que el peor problema ocurre cuando se produce una falta de
alivio en las temperaturas durante varias noches seguidas. Se apreció un
incremento de las mínimas nocturnas de 3 grados Celsius, en el sur y oeste de
Estados Unidos y en la región mediterránea.
El número de olas de calor
se incrementaría en un 25 por ciento en Chicago (de 1,66 por año a 2,08), y un
31 por ciento en París (de 1,64 a 2,15 veces por año).
Por último, si en
Chicago las olas de calor actuales duran de 5,39 a 8,85 días, en el futuro lo
harán durante 8,5 a 9,24 días. En París, donde duran de 8,33 a 12,69 días, se
prolongarán hasta 11,39-17,04 días.
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