El Niño y Southern Oscillation (Oscilación Sur) SST Animation

El Niño y Southern Oscillation (Oscilación Sur) - ENSO


El Niño, también llamado ENSO ("El Niño Southern Oscillation"), es un cambio en el sistema océano - atmósfera que ocurre en el Pacífico este, que contribuye a cambios significativos del clima, y que concluye abarcando a la totalidad del planeta. Se conoce con el nombre de "El Niño", no solamente a la aparición de corrientes oceánicas cálidas en las costas de América, sino a la alteración del sistema global océano-atmósfera que se origina en el Océano Pacífico Ecuatorial (es decir, en una franja oceánica cercana al Ecuador), generalmente durante un periodo comprendido entre diciembre y marzo.

Red de Universidades del Pacífico Sur

En algunas zonas del mundo las repercusiones de El Niño son más intensas y se conocen bien. En este sentido el CPC (Climate Prediction Center, Centro de Predicción Climática de la NOAA) mantiene una página en Internet sobre El Niño con medidas y predicciones actualizadas constantemente del desarrollo del fenómeno, así como mapas mundiales de las probables influencias en el clima. También el BMRC (Bureau of Meteorology Research Centre, Centro de Investigación del Servicio Meteorológico Australiano) mantiene una página en Internet con medidas y predicciones.

Cómo se produce

Los vientos alisios (del sureste en el hemisferio Sur y del noreste en el hemisferio Norte), que soplan sobre el Pacífico tropical, convergen en el oeste del mismo (norte de Australia y sureste de Asia) cargados de humedad en una zona donde la superficie del mar está relativamente caliente (temperaturas por encima de 28°C), lo que provoca que se dé en esa zona una intensa convección (zona de lluvias). Parte del aire que se eleva vuelve seco por la troposfera superior hacia el este, donde se produce la subsidencia (zona seca) que cierra la célula (célula de Walker).

Situación normal

Durante El Niño

Los vientos alisios empujan a las corrientes oceánicas superficiales que fluyen hacia el oeste y provocan un afloramiento de aguas profundas cerca de las costas del este del Pacífico. Como resultado, el nivel del mar está como promedio unos 40 cm más alto en el oeste y la termoclina (superficie por debajo de la cual el agua del mar se considera a una temperatura constante) está en esa zona a unos 200 m de profundidad, mientras que en el este está a unos 50 m.

Cuando comienza una situación de El Niño los alisios se debilitan, cesa el afloramiento de aguas profundas, las temperaturas del agua del mar empiezan a subir en el este del Pacífico tropical y aparecen las primeras anomalías positivas (temperaturas por encima de la media climatológica). Por otra parte, se da una advección de aguas cálidas desde el oeste hacia el este.

Como consecuencia, la zona convectiva del oeste del Pacífico empieza a trasladarse hacia el este y los vientos del oeste a extenderse hacia el Pacífico tropical central. La atmósfera y el océano continúan retroalimentándose de esta manera hasta que la célula de Walker se invierte.

Esta es la fase cálida del fenómeno conocido entre los científicos como ENSO, denominación que corresponde a las iniciales de El Niño y Southern Oscillation (Oscilación Sur).

El Niño es la parte oceánica del fenómeno, y la palabra se ha tomado prestada de la que usaban los pescadores de Perú, ya en el siglo XIX, para referirse a un calentamiento que ocurre todos los años alrededor de las Navidades en las aguas costeras de Ecuador y norte de Perú. Para los pescadores es un fenómeno importante porque en él cesa el ascenso de las aguas profundas ricas en nutrientes y disminuye temporalmente la pesca en esa zona.

La Oscilación Sur es la parte atmosférica del fenómeno. Conceptualmente representa el cambio de altas a bajas presiones que se da en los polos de la célula de Walker durante los episodios ENSO. Una forma de medirlo es mediante el índice SOI (Indice de la Oscilación Sur): anomalía de la diferencia de presión media mensual entre Tahití (Polinesia Francesa) y Darwin (norte de Australia).

Todos los episodios de El Niño empiezan y terminan aproximadamente en la misma época del año. Suelen empezar en invierno y alcanzan su máximo en el invierno siguiente, momento a partir del cual las anomalías comienzan a descender, para acabar desapareciendo unos seis meses después. La duración aproximada del fenómeno es de unos 18 meses.

Durante los últimos 40 años se han producido varios episodios de El Niño y de La Niña. En los casos de episodios débiles las temperaturas del agua del mar en la superficie varían entre 0.5°C y 1°C respecto a la media, y las repercusiones son pequeñas y difíciles de detectar. En los casos de episodios fuertes las anomalías sobrepasan 1°C y los efectos se manifiestan en toda la Tierra.

Efectos de El Niño Consecuencias

En condiciones No-Niño, las lluvias se localizan en el sureste de Asia, pues la formación de nubes y consecuente precipitación está asociada al aire ascendente que proviene del calentamiento del agua en esa zona del Pacífico. En cambio, el Pacifico Oriental (cerca de América) es relativamente seco.

Durante "El Niño", por diferencia en la presión atmosférica, los vientos Alisios se debilitan o dejan de soplar. El máximo de temperatura superficial del mar que había en la zona occidental gradualmente se desplaza hacia el este y, alrededor de seis meses después, alcanza la costa de América del Sur, en el extremo este del Pacífico. El desplazamiento del máximo de temperatura superficial del mar va acompañado de un enfriamiento relativo en el Pacífico Occidental, es decir, cerca de Asia.

Además, durante "El Niño", la formación de nubes y precipitación también emigra hacia América pues, como ya se mencionó, en la atmósfera se produce una alteración del patrón de la presión atmosférica, que baja en el lado este del Pacífico y sube en el oeste. A la aparición y desplazamiento del máximo de temperatura se le ha nombrado más recientemente "episodio cálido" y al sube -y- baja de la presión, Oscilación del Sur. Modernamente se nombra al fenómeno ENOS (ENSO en inglés), acrónimo de El Niño, Oscilación del Sur, denotando con ello el conjunto de alteraciones en los patrones normales de circulación del océano y la atmósfera.

Los cambios en la temperatura influyen en la salinidad de las aguas, cambiándose, por lo tanto, las condiciones ambientales para los ecosistemas marinos. Estos cambios afectan las poblaciones de peces, especialmente en las áreas del Pacífico americano y, por ende, la actividad pesquera en ellas. Los cambios en la circulación atmosférica alteran el clima global, con lo que se afectan la agricultura, los recursos hídricos y otras actividades económicas importantes en extensas áreas del planeta.

En términos prácticos, la ocurrencia de El Niño significa que muchas regiones normalmente húmedas, como Indonesia, llegan a ser secas, mientras que las áreas normalmente secas, como las de la costa oeste de América, se humedecen con precipitaciones intensas.

Otros cambios se llevan a cabo; por ejemplo, la disponibilidad y abundancia de las poblaciones de peces cambia en áreas costeras. Esto tiene repercusiones no deseadas, con impactos adversos en la producción y exportación pesquera y de otros productos alimenticios. Otros impactos adversos incluyen un aumento en la frecuencia de incendios forestales, inundaciones, erosión costera, alteraciones en el anidamiento de aves marinas y en los arrecifes coralinos, así como la presencia de tormentas tropicales.

Influencia sobre el clima mundial

Efectos de El Niño

Los episodios ENSO causan alteraciones en la célula de Walker y, por tanto, en la circulación atmosférica tropical; también afectan de forma indirecta a la circulación atmosférica fuera de los trópicos. Estos efectos son más pronunciados durante la fase madura del ENSO, cuando las anomalías de temperaturas superficiales del agua del mar cubren la mayor parte del Pacífico tropical.

En algunas partes del mundo, situadas en las zonas tropicales de la cuenca del Pacífico, la influencia es tan directa que la predicción climática para los meses posteriores es posible, con distintos grados de fiabilidad. También parece haber una influencia directa en algunas zonas extratropicales de las cuencas del Pacífico y del Indico. En particular, existen predicciones operativas en Australia y Estados Unidos, y también se hacen predicciones para zonas de América del Sur, Indonesia, India, Asia oriental y Africa.

La influencia directa del ENSO en Europa es difícil de detectar y las relaciones encontradas hasta ahora son débiles. Es importante considerar que la magnitud de las anomalías climáticas, asociadas a los episodios ENSO, es del orden de un tercio de la desviación típica climática para esta zona. En este sentido, las expectativas de hacer una predicción válida, al menos basándose en el ENSO como único predictor, deben tener en cuenta que, en esta área, la variabilidad interna atmosférica es muy grande.

No obstante, el fenómeno ENSO y sus repercusiones siguen siendo objeto de investigación, y es probable que en un futuro próximo un conocimiento más completo de las circulaciones atmosférica y oceánica, así como de las interaciones atmósfera- océano, permita explicar estas relaciones y darles capacidad predictiva.



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