El ser humano siempre se sintió cautivado por el
espectáculo que brinda el cielo nocturno. Durante milenios su único instrumento
para desvelar sus misterios fue el ojo, con todas las limitaciones que éste
tiene. Sólo podía ver a los astros como meros puntos de luz; la mayoría de ellos
estáticos sobre el oscuro fondo del cielo, cinco de ellos que se desplazaban
entre los anteriores (los planetas), el radiante Sol y la cambiante Luna.
Por milenios ésta era la única forma de estudiar el Cosmos.
Hasta que un oscuro inventor holandés (por lo menos el más antiguo del que se
tenga registro fehaciente) llamado Hans Lippershey en 1608 alinea dos lentes en
los extremos de un tubo creando un instrumento que aumentaba las imágenes de
objetos lejanos, convirtiéndose en la atracción de las ferias. Esta curiosidad
técnica llegó a los oídos de Galileo Galilei en 1609, quien construyó uno de
estos artefactos, con algunas mejoras, y lo apuntó al cielo dando origen a la
Astronomía Moderna y al "telescopio" como instrumento para descubrir los
secretos del Universo.
Desde entonces las innovaciones tecnológicas han permitido
la construcción de telescopios de más de 10 metros de diámetro, otros que pueden
operar en forma conjunta brindando una imagen tal como la obtendría uno de 16
metros de diámetro y hasta se han puesto en órbita alrededor de la Tierra
distintos instrumentos capaces de observar no sólo el espectro de luz visible
(desde el rojo al violeta) sino también en otras como el infrarrojo,
ultravioleta, rayos X y gama. Entre estos últimos cabe mencionar al Telescopio
Espacial Hubble, en órbita desde hace más de 10 años.
EL UNIVERSO AL ALCANCE DE LA MANO
El Universo despierta la curiosidad desde temprana edad.
Todos alguna vez se han preguntado acerca de los nombres de estrellas y
constelaciones, o se han fascinado con la salida de la Luna llena o la puesta
del Sol. A diferencia del hombre antiguo, hoy es posible acceder al conocimiento
del cielo con una pequeña inversión y disfrutar de las maravillas del cielo.
Actualmente existen diversos tipos de telescopios en el mercado a saber:
• Refractores: son aquellos instrumentos
semejantes al que construyó Galileo, un tubo en cuyo extremo anterior se ubica
la lente de mayor diámetro (denominada "objetivo") y en el posterior se ubica
una lente pequeña a través de la cual se observa, el "ocular". En este tipo de
telescopios los rayos de luz provenientes del objeto observado llegan paralelos
al objetivo, éste los refracta concentrando los mismos en un punto, el "foco",
"punto focal" o "plano focal". Allí se ubica el ocular que amplifica la imagen y
hace que los rayos de luz salgan del mismo paralelos.

Entre las ventajas que ofrecen los refractores se pueden
mencionar que al poseer un tubo cerrado no entra polvo o humedad en la
trayectoria de los rayos de luz, como así también se evita la circulación de
aire. Como el cociente entre la distancia focal y el diámetro del objetivo,
llamado relación focal F/D, es grande y no hay obstrucción central que modifique
el patrón de difracción, el contraste de la imagen es mayor y de una buena
resolución por lo que es un instrumento recomendable para la observación
planetaria.
La mayor desventaja de este sistema óptico se halla en la
lente objetivo. En primer término porque la luz debe atravesar la misma, ésta no
debe contener imperfecciones que afecten a la imagen. En segundo lugar el
trabajo de pulido debe hacerse en ambas caras de la lente. Por último el índice
refracción es distinto para cada color, por lo que el punto focal difiere de uno
a otro; esto genera un defecto conocido como aberración cromática y que se
reconoce como un arco iris alrededor del objeto observado. Esto se corrige
mediante el agregado de una nueva lente correctora, pero como se mencionó
anteriormente, el vidrio debe ser especial y pulido en sus dos caras,
incrementando el valor del instrumento. Por este motivo, los telescopios
económicos carecen de lente correctora y a partir de los 80 mm de diámetro su
costo es sensiblemente mayor a un reflector de iguales dimensiones.
• Reflectores: el otro sistema básico fue
inventado por Isaac Newton y presentado ante la comunidad científica de la Royal
Society en 1671. Consta de un espejo cóncavo (esférico o parabólico) en lugar de
una lente como objetivo. En este caso los rayos de luz del astro observado
llegan paralelos a la superficie del espejo y éste los concentra en el plano
focal donde se coloca el ocular. Próximo a éste se encuentra un espejo
secundario plano cuya misión consiste simplemente en desviar 90º los rayos
reflejados hacia el ocular. Este espejo secundario, al estar ubicado en el
centro del tubo obstruye la entrada de luz e introduce modificaciones al patrón
de difracción y disminuyendo el contraste ligeramente.
Uno de los problemas que presentan los espejos esféricos es
la aberración esférica que hace que los rayos centrales de la imagen aparezcan
enfocados no así los correspondientes a la periferia. Este efecto es poco
perceptible en pequeños reflectores o en aquellos cuya relación focal sea
superior a 9.

Una importante ventaja que presenta este sistema óptico es
su menor costo a igual dimensión de objetivo. Esto se debe en primer término a
que la luz no debe atravesar el vidrio sino solamente reflejarse en su
superficie. Por lo tanto no se requiere un vidrio especial y la única condición
que debe reunir es ser estable a los cambios de la temperatura ambiental a los
que se ve sometido. El espejo a su vez requiere del tallado y pulido de una sola
superficie curva, mientras que el secundario es un espejo plano que presenta
grandes dificultades para su fabricación.
Otra ventaja que ofrece es la ubicación del ocular en su
extremo superior, una comodidad cuando el objeto a observar se encuentra próximo
al cenit, además de permitir un montaje más cerca del suelo. Dada su menor
relación focal, F/D, son más luminosos y por lo tanto mejores a la hora de
observar objetos difusos tales como cometas, nebulosas, cúmulos globulares y
galaxias.
• Catadióptricos: un tercer grupo de
instrumentos lo configuran aquellos que combinan espejos cóncavos y lentes
correctoras. Uno de ellos es el Newtoniano Catadióptrico, similar al descripto
anteriormente al que se le agrega una lente en la entrada del portaocular. Estos
tienen tubos más cortos que los comunes (por lo que son más transportables) y la
lente tiene como función corregir la trayectoria de los rayos de luz de manera
tal que la distancia focal efectiva semejante a los Newtonianos Comunes, y por
consiguiente de aumentos de similares con un ocular dado.
Otro modelo de telescopios catadióptricos son los
denominados Schmidt-Cassegrain y los Maksutov, consistentes ambos en un espejo
primario como en los reflectores tradicionales y en la parte anterior del
instrumento hay una placa correctora. Estos instrumentos tienen una calidad
óptica muy buena, pero dado que la luz debe atravesar las placas correctoras,
éstas deben ser de un cristal de una calidad muy buena además deben estar
tallados con mucha precisión. En consecuencia los costos de estos instrumentos
suelen entre 2 y 4 veces superior a los instrumentos tradicionales de igual
diámetro.
Extraído de: Telescopios Astronómicos. C. F.
Kurtz
| Historia de los Telescopios
|
|
El telescopio se inventó en Holanda, pero se discute el verdadero inventor.
Normalmente, se le atribuye a Hans Lippershey, un fabricante de lentes holandés,
sobre 1608. En 1609, el astrónomo italiano Galileo mostró el primer telescopio
registrado. El astrónomo alemán Johannes Kepler descubrió el principio del
telescopio astronómico construido con dos lentes convexas. Esta idea se utilizó
en un telescopio construido por el astrónomo Christoph Scheiner, un jesuita
alemán, en 1630. Debido a las dificultades producidas por la aberración
esférica, los telescopios astronómicos deben tener una distancia focal
considerable: algunos de hasta 61 metros.
La invención del
objetivo acromático en 1757 por el óptico británico John Dollond y el
perfeccionamiento del cristal de roca óptico (vidrio flint) en 1754, permitieron
pronto la construcción de telescopios refractores muy perfeccionados. Las lentes
de Dollond tenían un diámetro de sólo 7,5-10 cm; en cualquier caso todos estos
telescopios tenían dimensiones modestas. A finales del siglo XVIII Pierre Louis
Guinand, un óptico suizo, descubrió los métodos para fabricar grandes discos de
vidrio flint; después se asoció con el físico alemán Joseph von Fraunhofer. El
descubrimiento de Guinand permitió la fabricación de telescopios de hasta 25 cm
de diámetro.
El siguiente gran
industrial de lentes telescópicas fue el astrónomo y fabricante de lentes
estadounidense Alvan Clark. Junto con su hijo, Alvan Graham Clark, construyó
lentes no sólo para los principales observatorios de su país, sino también para
el Observatorio Imperial Ruso en Pulkovo y para otras instituciones
europeas.
En el telescopio
reflector se utiliza un espejo cóncavo para formar una imagen. Se han inventado
numerosas variaciones de este telescopio y con él se han realizado muchos de los
más importantes descubrimientos astronómicos. A principios del siglo XVII un
jesuita italiano, Niccolo Zucchi, fue el primero en utilizar un ocular para ver
la imagen producida por un espejo cóncavo, pero fue el matemático escocés James
Gregory quien describió por primera vez un telescopio con un espejo reflector en
1663. El físico y matemático inglés Isaac Newton construyó el primer telescopio
reflector en 1668. En este tipo de telescopio la luz reflejada por el espejo
cóncavo tiene que llevarse a un punto de visión conveniente al lado del
instrumento o debajo de él, de lo contrario el ocular y la cabeza del observador
interceptan gran parte de los rayos incidentes. Gregory solucionó esta
dificultad en su diseño interponiendo un segundo espejo cóncavo, que reflejaba
los rayos al ocular. Henry Draper, uno de los primeros astrónomos
estadounidenses que construyó un telescopio reflector, utilizó con éxito un
prisma de reflexión total en lugar de un espejo plano.
El físico y
astrónomo francés Giovanni D. Cassegrain inventó un telescopio que tenía un
espejo convexo en lugar de uno cóncavo hacia 1672. El astrónomo inglés sir
William Herschel inclinó el espejo de su telescopio y colocó el ocular de forma
que no bloqueara los rayos incidentes. Los espejos de Herschel tenían un
diámetro de 122 cm, y un tubo de unos 12,2 m de longitud. Los espejos de los
telescopios reflectores solían hacerse de metal brillante, una mezcla de cobre y
estaño, hasta que el químico alemán Justus von Liebig descubrió un método para
colocar una película de plata sobre una superficie de cristal. Los espejos con
baño de plata fueron muy aceptados no sólo por la facilidad de construcción del
espejo sino también porque se podía repetir el baño de plata en cualquier
momento sin dañar su forma. El baño de plata ha sido sustituido por el
revestimiento de aluminio, de mayor duración.
En 1931, el óptico
alemán, de origen ruso, Bernard Schmidt inventó un telescopio combinado
reflector-refractor que puede fotografiar con nitidez amplias áreas del cielo.
Este telescopio contiene una lente delgada en un extremo y un espejo cóncavo con
una placa correctora en el otro. El mayor telescopio Schmidt, con una lente de
134 cm y un espejo de 200 cm, está en el Observatorio Karl Schwarzschild en
Tautenberg, Alemania.
Un telescopio
estadounidense famoso, el Hooker de 254 cm, en el Observatorio Monte Wilson en
Pasadena, California, fue cerrado desde 1985 a 1992, por causa de las presiones
financieras, por los nuevos desarrollos tecnológicos y por el deseo de
simplificar su funcionamiento.
El telescopio Keck
incorpora una importante innovación en su diseño. La superficie del espejo del
telescopio consta de 36 segmentos hexagonales individuales, cada uno de los
cuales puede moverse mediante tres pistones actuantes. Las técnicas electrónicas
mantienen los segmentos alineados entre sí. La segmentación no sólo reduce el
peso del aparato, sino que también hace que sea mucho más sencillo pulir el
espejo gigante.
Otra importante
innovación en el diseño de telescopios es el telescopio de espejos múltiples
(MMT), el primero de los cuales se terminó en 1979 en Mount Hopkins, Arizona,
Estados Unidos. El MMT emplea un conjunto de seis espejos cóncavos de 183 cm
(que deben reemplazarse por un solo espejo de 650 cm) para lograr la efectividad
del acopio de luz de un único reflector de 450 cm de diámetro.
El telescopio
espacial Hubble tiene la ventaja de estar por encima de la atmósfera
distorsionante de la Tierra. Fue lanzado en 1990 con múltiples problemas
mecánicos y electrónicos y reparado en diciembre de 1993. Incluso antes de la
reparación, proporcionó algunas imágenes mejores que las obtenidas con
instrumentos situados en la Tierra.
|
Enlaces de Interés
Sur Astronómico
: Astronomía para el hemisferio Sur.
Astronomía Sur : Astronomía para el hemisferio Sur
MEADE
: Reconocido fabricante de
telescopios.