El pequeño "Hobbit", nueva rama del árbol humano

Transparencia, Robert Boston El ya famoso fósil apodado “Hobbit”, encontrado en Indonesia, es, según indican los últimos estudios, representante de una nueva especie de seres humanos primitivos, anteriormente desconocida.

Algunos especialistas habían sugerido que el fósil habría pertenecido a un individuo afectado por algún tipo de disfunción que limitó el crecimiento de su cerebro, como la microcefalia. Sus descubridores, en cambio, habían propuesto que, o bien se trataba de una forma pigmea de una especie conocida, o era un especie completamente nueva.

Según los más recientes estudios, el llamado Hobbit, encontrado en el año 2003 en una cueva de la isla indonesia de Flores por arqueólogos australianos e indonesios, no estaba relacionado con la microcefalia ni con formas pigmeas, sino que habría sido miembro de una especie ancestral única.

El desgaste de los dientes en la mandíbula de lo que habría sido una hembra, indica que cuando murió, hace 18.000 años, ya era un individuo adulto. Pero con sólo un metro de alto y un cerebro cuyo tamaño fue un tercio del que poseen los humanos modernos, era necesario profundizar en su morfología para proporcionar un veredicto final.

Las similitudes de la estructura exterior del cráneo con la de los humanos, modernos y antiguos, sugieren que pertenecía al grupo Homo, por lo que se ha propuesto que se le bautice como Homo floresiensis.

Foto de Robert Boston Las impresiones dejadas por el cerebro en la cara interna del cráneo han sido analizadas con tomografías computerizadas, y se han comparado los resultados con los de otros cráneos antiguos, incluidos algunos microcefálicos y pigmeos.

Ya existen noticias de que se han encontrado en Indonesia más restos de fósiles de “Hobbits”, de manera que parece que pronto sabremos si su pequeño tamaño era habitual o no.

Los análisis indican varias similitudes entre su cerebro y el del Homo erectus, pero también hay diferencias, confirmando que se trata de especies separadas. Ciertas estructuras sugieren que el Hobbit poseía habilidades cognitivas notables. De hecho, se han encontrado restos de herramientas de piedra, fuego y un elefante pigmeo (que quizá domesticó), lo cual es sorprendente si tenemos en cuenta que su cerebro era como el de un chimpancé.

Información adicional en:



Volver a Hombre de Flores | | Ir a Antropología | | Ir a PortalCiencia




Ciencia Online