Hace 3,3 millones de años, en un lugar de lo que hoy es Etiopía, una cría de
homínido de tres años quedó sepultada a orillas de un lago por los sedimentos de
una riada. Pertenecía a la misma especie que la famosa Lucy, los
Australopithecus afarensis, una especie de la que probablemente desciende
la humanidad actual.
Los restos de aquella cría han sido exhumados y analizados durante los últimos
seis años por un equipo científico que investiga los orígenes de la humanidad en
la zona de Dikika, en el noreste de Etiopía. Los primeros resultados de la
investigación, que se presentan hoy en la revista científica
Nature,ofrecen la imagen de una criatura híbrida entre simios y humanos.
De cintura para abajo, los huesos de las piernas y los pies muestran que Selam,
como la llaman sus descubridores adoptando un nombre que significa paz en
Etiopía, era bípeda como los humanos. De cintura para arriba, sus dedos largos y
curvados y la articulación del hombro se asemejan a los de los grandes simios
que se desplazan por los árboles.
El cráneo, exquisitamente preservado,
combina también rasgos simiescos y humanos. De los simios, sobre todo, es el
tamaño del cerebro: 300 centímetros cúbicos (cm3),menos que el contenido de una
lata de refresco, lo que equivale al volumen del cerebro de un chimpancé de la
misma edad. Pero de los humanos tiene ya un crecimiento cerebral lento: estos
300 cm3representan sólo el 75% del tamaño del cerebro de un Australopithecus
afarensis adulto, mientras que en los chimpancés representa el 90%, lo que
significa que el cerebro de los australopitecos crecía más lentamente que el de
los grandes simios. En los humanos, el desarrollo lento del cerebro es lo que
proporciona una gran capacidad de aprendizaje a lo largo de la infancia.
El esqueleto de Selam "es el más antiguo y más completo de un espécimen
infantil descubierto en toda la historia de la paleoantropología; nos va a
proporcionar una cantidad de información enorme sobre una etapa crucial de la
evolución humana", explicó ayer en entrevista telefónica desde Etiopía Zeresenay
Alemseged, investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de
Leipzig (Alemania) y director del proyecto.
El hecho de que se trate de
fósiles de una niña es excepcional - ya que los huesos de las crías son más
frágiles que los de especímenes adultos y es raro que se preserven como fósiles-
y tiene un gran valor para los científicos - ya que permitirá investigar cómo
crecían los australopitecos-. El único precedente de fósil de australopiteco
infantil es el niño de Taung, que revolucionó los estudios sobre evolución
humana cuando fue descubierto en 1924, pero del que sólo se preserva la cara, la
mandíbula y parte del interior del cráneo.
El esqueleto de Selam es
incluso más completo, y 150.000 años más antiguo, que el de Lucy. Y el gran
valor de Lucy, descubierta en 1974, se debe precisamente a que su esqueleto
estaba razonablemente completo, lo que daba una imagen global de cómo era un
australopiteco - una imagen que no se consigue juntando fósiles de especímenes
distintos-.
El cráneo apareció el 10 de diciembre del año 2000 cuando un
miembro del equipo de Zeresenay advirtió el fósil en una árida colina de Dikika,
en la región de Afar. Fue el inicio de un largo proyecto de excavaciones que se
extendió durante cuatro campañas hasta el 2004 para desenterrar lo que acabó
siendo un tesoro paleontológico.
Los investigadores analizaron el cráneo
con tomografía computerizada - una técnica de diagnóstico médico que permite ver
el interior de los tejidos- para observar los dientes que aún no habían salido y
poder estimar la edad de la cría. El análisis de la dentición reveló también que
el cráneo correspondía a una hembra. En las mismas capas de sedimentos en que
apareció Selam se encontraron también fósiles de hipopótamos y cocodrilos, lo
que indica que Selam vivió en un hábitat frondoso muy distinto de la Etiopía
actual.
"La investigación no ha terminado", informó ayer Alemseged. "Nos
falta acabar de limpiar algunos fósiles como los del pie para saber mejor cómo
vivían, cómo se movían o cómo se desarrollaban los australopitecos. Aún no
podemos calcular, por ejemplo, cuánto medía o cuánto pesaba Selam. Pero pronto
tendremos más resultados".
CNN CIENCIA
Astrolopithecus Afarensis.
En Etiopía ha sido descubierto el fósil de una niña que vivió hace 3,3 millones
de años, el más antiguo jamás encontrado. "Salem", tenía tres años, caminaba erguida y no sabía hablar.
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