Atapuerca es una pequeña sierra que se extiende de
noroeste a sudeste en el valle del río Arlanzón, apenas 15 kilómetros al este de
la ciudad de Burgos. Los pueblos más cercanos son Ibeas de Juarros, a unos 4
kilómetros al Suroeste, y Atapuerca, justo en la falda noreste de la Sierra y
que le da nombre. Como ocurre con frecuencia con los yacimientos prehistóricos,
el descubrimiento de lo que hoy se conoce como Atapuerca se debió al azar. En
este caso, gracias a la construcción, en 1901, de un ferrocarril minero, que
suministró carbón y mineral de hierro a las primeras siderurgias vascas, y cuyas
obras dejarían visible los yacimientos que hoy conocemos.
Si bien desde 1910 se vienen realizando importantes descubrimientos
arqueológicos, no fue hasta 1992 cuando Atapuerca comenzaría a adquirir la fama
por la que se la conoce en la actualidad. En aquel año se encontrarían, en la
conocida como Sima de los Huesos, diversos restos de un valor incalculable,
entre ellos, el primer cráneo completo del Pleistoceno Medio (hace 780.000 años
y 127.000 años), el más entero y mejor conservado de todos los hallados en el
mundo, perteneciente a un niño de apenas catorce años. Dos años después, en la
excavación conocida como Gran Dolina, en su nivel 6, se descubrieron los restos
de homínidos más antiguos de Europa, de más de 780.000 años, los cuales habían
sido víctimas de prácticas antropófagas. No se sabe por qué lo hacían, pero se
puede afirmar que los primeros europeos fueron caníbales.
En los dos años siguientes, el nivel 6 siguió proporcionando más fósiles
humanos. Particularmente importante resultó el “Niño de Gran Dolina”, una serie
de restos de un individuo de unos once años, con algunos rasgos más "modernos",
en particular su cara, aunque con unos dientes y una frente más primitivos. En
1997, debido a esta peculiar morfología, el equipo principal de científicos,
compuesto por José Bermúdez de Castro, Juan Luis Arsuaga, Eudald Carbonell,
Antonio Rosas, Ignacio Martínez y Marina Mosquera creaba la especie “Homo
antecesor”, cuyo nombre significa el que va delante, el pionero. Aunque hay
quien no está de acuerdo con esta interpretación, para los paleoantropólogos de
Atapuerca el Homo Antecessor sería antepasado nuestro y de los Homo
neanderthalensis, los famosos Neandertales, la otra especie humana que convivió
con nuestros antepasados y cuyos últimos rastros, de hace unos 30.000 años, se
encontraron en el sur de España. Por su parte, los humanos de la Sima han sido
clasificados dentro de la especie Homo Heidelbergensis, nombre dado en honor a
una mandíbula encontrada en Mauer, Alemania, una forma de homínido que vivió en
Europa entre hace algo más de 500.000 y 200.000 años, intermedia entre el
Antecessor y el Neardental.
Asimismo, la siguiente forma humana que se documenta en Atapuerca, localizada
en la Cueva del Mirador, es el Homo Sapiens Sapiens, es decir, nosotros mismos.
Se trata de poblaciones ganaderas que vivieron hace unos 5.000 años, con unos
huesos muy semejantes a los nuestros, un poco más bajos y más robustos, pero
mucho menos fuertes que los humanos de la Sima. De esta manera, Atapuerca
permite contar la historia de la llegada de los primeros europeos y su evolución
en el continente. Hasta ese momento, se decía que los primeros humanos no habían
llegado a Europa antes del medio millón de años; casi un millón de años más
tarde que a Asia. Atapuerca ha cambiado esta visión, puesto que los fósiles allí
recuperados demuestran que los primeros europeos llegaron hace alrededor de un
millón de años.
Cómo eran nuestros antepasados
Como ya hemos dicho, no existió una única Humanidad, como
ocurre hoy día. En este sentido, nada menos que tres grupos diferentes vivieron
entre hace 2 millones de años y un millón y medio. Además del Homo Habilis, el
primer representante del género Homo, surgido hace más de 2 millones de años,
existió un segundo grupo con similar cronología, que algunos científicos llaman
Homo Rudolfensis y que en opinión de otros podría tratarse de una variedad de
Homo Habilis; y un tercer grupo, más evolucionado, con un cráneo más grande y un
marcado desarrollo de la zona de las cejas, el Homo Ergaster (literalmente,
humano trabajador, generador de productos), que aparece hace más o menos 1,8
millones de años, y cuya pista se pierde hace 1,4 millones de años.
Esta última especie, el Homo Ergaster, es la candidata a ser considerada como
antepasada de los europeos, y es aquí donde entra en juego la importancia de
Atapuerca. El Homo Ergaster aparece sobre todo en los alrededores del lago
africano de Turkana, en Kenya. Uno de los fósiles de Homo Ergaster más
representativo es un esqueleto casi completo de un adolescente de unos 10 años
de edad, conocido como Niño del Turkana, de más de 1,5 millones de años de
antigüedad. Su estatura es muy grande (1,60 metros que significarían en el
adulto cerca de 1,80), la forma de su cuerpo es plenamente humana y su cerebro
también es grande.
El Homo Antecesor, encontrado en la Gran Dolina de Atapuerca, era alto,
fuerte y de pequeño cerebro, pero con una cara muy similar a la nuestra, es
decir, con un aspecto más “moderno” que otros grupos humanos más recientes o
próximos en el tiempo. Según Arsuaga, “Atapuerca nos descubre unos ancestros más
inteligentes y menos instintivos, más cazadores, dotados de una mente más
simbólica y poseedores de una tecnología más compleja de la que cabría esperar
para su época”.
Por su parte, el Homo Heidelbergensis poseía una dieta que combinaba
vegetales, frutos y semillas con carne obtenida mediante la caza y el carroñeo y
al igual que los homínidos de Dolina, sólo realizaba en piedra sus instrumentos.
Al parecer, no conocían el fuego. Aunque tenían una altura similar a la del
hombre actual, tenían una corpulencia un tercio superior a la nuestra, pesando
una media de 100 kilos (sólo contando osamenta y masa muscular, sin depósitos de
grasa). La denominada “pelvis de Elvis”, la cadera descubierta en 1994, ha
permitido saber que, a pesar de pertenecer a un varón, la cabeza de un feto
actual pasaría sin problemas por el canal del parto de esta pelvis, lo que hace
suponer que las hembras del Homo Heidelbergensis parían con menos dolor que las
mujeres de hoy, dado también el menor tamaño de su cerebro.
En cuanto a los Neardentales, su nombre se debe al esqueleto encontrado en
1856 en el Valle alemán de Neander, cerca de Düsseldorf, aunque en 1848 ya había
aparecido un cráneo en Gibraltar. Los restos fueron polémicos más tarde, cuando
Darwin analizó el origen del hombre y algunos los consideraron antepasados
directos. Hoy se sabe que en vez de “abuelos” serían más bien “primos” nuestros,
separados desde hace 800.000 años. Los Neandertales no eran muy diferentes de
nosotros: inteligentes (su volumen craneal medio es incluso mayor que el
actual), tenían sofisticadas técnicas de talla, conocían el fuego y enterraban a
sus muertos. Su esqueleto era similar al nuestro, aunque eran mucho más fuertes
y no eran patizambos como se los representaba antes. Las diferencias se
concentran en el cráneo: nariz muy ancha, no tenían mentón y su perfil de la
bóveda visto desde atrás es redondeado.
Los Neandertales aparecieron hace 250.000 años en Europa, extendiéndose más
tarde por Oriente Próximo y Asia Central. Según Arsuaga, “hasta los noventa se
creía que los neardentales eran unos imbéciles, y por tanto, no hacía falta
buscar una explicación a su extinción. La novedad es que sí tenemos que
buscarla. El éxito de los humanos modernos no tuvo nada de inevitable y tampoco
la extinción de los neardentales. Con circunstancias distintas, el desenlace
podría haber sido opuesto.” Según Jaume Bertranpetit, de la Universidad Pompeu
Fabra de Barcelona y experto en ADN antiguo, “lo que vemos es que primero había
una especie y después fue reemplazada por otra. Si hubo algún cruce ocasional,
no lo sabemos y seguramente nunca lo sabremos”.
El futuro de Atapuerca
"En Atapuerca nos jubilaremos todos" se ha convertido en
un tópico del equipo de excavación. Los métodos de investigación son varios, y
aunque la tecnología avanza cada año, lo que está permitiendo estudiar aspectos
nuevos de los humanos prehistóricos y sus vidas, los restos pendientes de
analizar son numerosos, incluyendo piezas descubiertas hace veinte años por el
equipo que formó el profesor Emiliano Aguirre.
Por otra parte, aunque los trabajos del yacimiento de Galería están
finalizados, los de la Dolina llevarán decenios. Y en la Sima de los Huesos no
se conoce la extensión del depósito de fósiles, aunque todo indica que es
enorme. Sólo entre estos dos lugares, decenas de arqueólogos y paleoantropólogos
tienen trabajo asegurado para los próximos años. En la Trinchera del
Ferrocarril, cerca de Galería y Dolina, hay un relleno de 15 metros repleto de
restos de fauna con algunas piezas de industria lítica, conocido como Sima del
Elefante. Las dataciones de varias costras que asoman en el corte y la fauna
recuperada indican que los niveles bajos son muy antiguos, tal vez más que los
de Dolina. Y sin salir de la Trinchera, se cree que algunas pequeñas cavidades
laterales, como la Cueva Peluda o la Cueva de los Zarpazos, puedan ofrecer datos
importantes.
Por si esto fuera poco, aún quedan más cuevas en las cercanías. Los
yacimientos excavados están todos en el flanco suroeste de la Sierra, pero hay
otra serie de cuevas orientadas hacia la Sierra de la Demanda, “que son
extremadamente prometedoras”, según los investigadores. Una de las más
importantes es la Cueva del Mirador, así llamada porque domina el punto más
estrecho del Valle, entre la Sierra y los Páramos, al Sur. El Mirador es hoy
apenas una pequeña sala, pero podría contener hasta 30 metros de sedimentos
ricos en restos. Quizá sea en el Mirador donde se oculten los grandes
desconocidos de Atapuerca: los Neandertales, que todavía no han sido hallados en
las excavaciones.
Asimismo, se sabe que la Sierra fue ocupada intensamente en algunos periodos
del Neolítico y la Edad del Bronce. Los dólmenes cercanos a la población de
Atapuerca, las excavaciones del Portalón de Cueva Mayor y el yacimiento de la
Galería del Sílex así lo atestiguan, por lo que también queda mucho por hacer en
estos periodos de la Prehistoria reciente.
El europeo más viejo de la Historia
nació en Burgos hace la friolera de 1,2 millones de años. Este es el último y extraordinario
hallazgo que escondían los yacimientos de Atapuerca y ha salido a la luz durante la campaña de
este año (2007): restos de un individuo del linaje humano que habitó en esta sierra castellana
y que hacen retroceder casi medio millón de años la llegada de los primeros homínidos a este continente.
Entidad sin ánimo de lucro que persigue preferentemente
fines culturales y científicos vinculados a la actividad investigadora
desarrollada en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca. Uno de sus
principales objetivos es conseguir que los yacimientos de Atapuerca tengan una
mayor proyección científica y cultural.
Página de
información sobre los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, realizada por la
Universidad de Burgos, que incluye temas como el entorno, la historia de los
yacimientos, el equipo de investigación, publicaciones sobre el tema, noticias,
visitas y enlaces de interés. Grupo Espeleológico
Edelweiss (GEE)
Uno de los grupos de investigación espeleológica
más antiguos de España, fundado en 1951 y con dedicación exclusiva al estudio
del Karst de la provincia de Burgos, fundamentalmente a las zonas de Atapuerca,
Ojo Guareña, Montes del Somo y Sierra Salvada.
Página realizada por el Patronato de
Turismo de la Provincia de Burgos, e incluye información sobre cada uno de los
yacimientos que componen el conjunto de Atapuerca, así como un plano de los
mismos y el horario de las visitas.
Proyecto del
que pretende ser el primer museo interactivo del mundo dedicado a la evolución
humana y que se concibe como una institución destinada a presentar al público
todos los descubrimientos generados en la Sierra de Atapuerca. Tratará temas
específicos (Atapuerca, los homínidos, la evolución, el origen del hombre, de la
vida, etc.) y más generales (la Paleoantropología, el método científico, los
fósiles, etc.). En esta página se nos informa sobre el proyecto museístico, su
finalidad, sus instalaciones, su discurso expositivo, actividades,
etc.
Suplemento del Diario de
Burgos Digital, dedicado a los yacimientos de Atapuerca, con información sobre
su historia, sobre las líneas y procesos de investigación desarrollados en los
mismos, etc. Incluye entrevistas con miembros del equipo de investigación,
noticias relacionadas con los yacimientos, una cronología con los
acontecimientos más importantes de la investigación en Atapuerca, mapas de los
yacimientos, un diccionario, un árbol genealógico del Homo antecesor y un
apartado de bibliografía.
Página divulgativa realizada por Carlos L.
Sáez, aficionado a Atapuerca y vinculado al Ayuntamiento de Ibeas de Juarros
(Burgos). Incluye informaciones prácticas sobre Atapuerca (localización,
alojamiento, visitas), imágenes de las campañas de excavación, un museo virtual
con fotos de una exposición sobre los yacimientos, publicaciones, actividades,
historia de los yacimientos, noticias, enlaces, etc.
Cátedra de la Fundación Duques de Soria, creada para asegurar en lo posible
la continuidad y coordinación de las investigaciones en torno a los yacimientos
paleo-antropológicos de la Sierra de Atapuerca y como marco estable para que la
Fundación conceda becas anuales a jóvenes investigadores, organice un Seminario
Internacional para dar a conocer los descubrimientos y avances de las campañas,
y para hacer balance de la investigación.
Empresa especializada en Paleontología, réplicas
arqueológicas, visitas a los yacimientos de Atapuerca, talleres para colegios,
Arqueología experimental, etc.
Asociación de carácter multidisciplinar que aglutina
a los científicos que investigan sobre el Cuaternario, desde varios puntos de
vista (geológico, estratigráfico, neotectónico, sedimentológico, hidrológico,
arqueológico, edafológico, palinológico, antracológico, etc..).
Manual didáctico
multimedia, realizado por J. L. Arsuaga y su
equipo de la UCM y patrocinado por el Ministerio de Educación y Cultura
(Programa de Nuevas Tecnologías), que trata de explicar de forma gráfica y muy
divulgativa, cuáles son las claves de la evolución del Hombre, la Paleoecología,
cómo eran los primates y los primeros homínidos no humanos, el origen y
dispersión de los primeros humanos (del género Homo), el poblamiento de
los continentes, el origen del hombre moderno, etc. Incluye bibliografía,
glosario, actividades, ejercicios de auto-evaluación, recursos didácticos en
Internet, etc.