Introducción al Cine en Casa III: Cables y conexiones (de
video)
Uno de los puntos críticos y más discutidos son los cables
utilizados en los sistemas de "Cine en casa". Muchas veces, aun disfrutando del
mejor hardware posible, una mala elección del cable y de sus conexiones, puede
ofrecer resultados más que mediocres. Por ejemplo, conectar un DVD de alta gama
a un decodificador Dolby Digital o DTS y luego a un amplificador utilizando
"cualquier" cable, nadie asegurará que la calidad es óptima. Sin entrar en
precios, cada conexión necesita de su cable. Naturalmente el uso de un buen
cable nunca mejorará la calidad máxima de nada, sino simplemente hará persistir
dicha calidad a través de todo el trayecto. No basta con utilizar los cables que
se suministran junto con los dispositivos, pero tampoco adquirir cables de
precios insoportables. Buscar un compendio entre ambos permitirá conseguir
buenos resultados.
El conector SCART
El conector SCART o Euroconector es el conector más
utilizado en sistemas audiovisuales domésticos. Durante muchos años se ha
utilizado para conectar un vídeo VHS con su televisor, además de los receptores
satélites y otros decodificadores. Un conector SCART cuenta con 21 patillas que
se corresponden en cada punta. Cuidado, que algunos conectores SCART económicos
sólo "conectan" algunas de estas patillas. La mayoría de reproductores DVD
cuentan con una salida SCART.
Un conector SCART puede transportar tanto señales de vídeo como
sonido. Son conectores bidireccionales, es decir, reciben y envían información.
En definitiva es el conector más fácil de utilizar, pero no el que ofrece mayor
calidad en un sistema completo.
Vídeo compuesto
El vídeo compuesto transporta por un único cable (normalmente
un conector tipo RCA de color amarillo) únicamente la señal de vídeo. Como dice
su nombre, está "compuesto" por toda la información de vídeo y códigos de
tiempo. Es una conversión hacia abajo de la imagen original almacenada en el DVD
en formato RGB (rojo, verde y azul). Consta de la información de blancos y
negros (señal Y o luminancia), información de color (C o crominancia) más los
impulsos de sincronización y tiempo adicionales.
Aun su calidad menor, es una conexión idónea ya que es presente
en la mayoría de los dispositivos de cine en casa. Mediante un único cable se
puede alimentar un TV con señal de vídeo, utilizando las conexiones de audio
para alimentar un amplificador.
S-Vídeo
El S-Vídeo también transporta únicamente vídeo, con
lo que debemos utilizar, como en vídeo compuesto, cables adicionales para
transportar el audio. El S-Vídeo apareció originalmente para los vídeos S-VHS,
aunque gracias a su alta calidad ya es presente en muchos reproductores DVD,
televisores y cámaras de vídeo. Naturalmente, es necesario que el receptor (el
televisor, por ejemplo) disponga de una entrada S-Vídeo para hacer uso de esta
conexión. Ofrece mayor calidad que una conexión de vídeo compuesto.
Si la mejor calidad se obtiene mediante una conexión RGB, el
S-Vídeo es una mezcla entre este tipo de conexión y la de vídeo por componentes.
El S-Vídeo se compone de una conversión hacia abajo en dos señales de la señal
original en RGB. Por un lado transporta la información de luminancia o Y, por
otro la señal compuesta de crominancia, o C. Es por ello que a esta conexión
también se la conoce como Y/C. La señal Y transporta la información de
luminancia o blancos y negros, mientras que la C informa sobre los valores de
color. Naturalmente, la calidad de la señal C es menor en comparación con los
resultados obtenidos con una señal RGB.
Algunos conectores SCART utilizan la conexión S-Vídeo para el
transporte de la señal de vídeo. En definitiva, el S-Vídeo ofrece mayor calidad
que la mayoría de SCART (las interferencias suelen mermar algo la calidad) y que
el vídeo compuesto. La ventaja es que también utiliza un único cable.
Algunos amplificadores utilizan entradas S-Vídeo para su
conmutación.
RGB y Vídeo en componentes
El almacenamiento de una imagen real cuando utilizamos una
cámara de vídeo, o la señal que utilizan los tubos de rayos catódicos para
restaurar cualquier imagen es en RGB, es decir, un compendio de tres señales
separadas que forman una imagen: la de color rojo, verde y azul. La mezcla de
estos tres colores permite reproducir la mayoría de colores del espectro visible
humano.
Por lo tanto, la mejor manera de conseguir una imagen es
utilizando este tipo de señal, sin la consecuente pérdida de calidad al realizar
cualquier conversión de imagen hacia abajo (como la realizada en S-Vídeo o en
vídeo compuesto).
El uso de tres señales para una imagen no hace más que
triplicar la capacidad necesaria de almacenaje o transporte. Aun siendo útil
para ambientes profesionales o para su almacenaje en discos DVD, es necesario
reducir el ancho de banda necesario para conseguir un valor más óptimo. Y ello
se consigue mediante el vídeo en componentes.
En vez de almacenar los tres valores RGB, se utiliza una
combinación que matemáticamente ofrece los mismos resultados pero ocupa menos
espacio. Son igualmente tres señales. Una es la señal Y, luminancia, que ofrece
la información de los valores blancos y negros. Las otras dos señales son Cb y
Cr, que permiten conseguir las tres diferencias de color RGB pero en menor
tamaño.
Normalmente este tipo de conexión no está incluida en todos los
dispositivos, a causa de su complejidad y coste. También debemos reconocer que
la calidad del S-Vídeo y del vídeo compuesto es más que suficiente en muchas
aplicaciones. Aun así, disponer de esta posibilidad es muy agradable y más
sincera con la calidad de imagen original.
Artículo creado por Ramón
Sendra
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