Introducción al Cine en Casa II: Los
Amplificadores
Hasta hace poco los amplificadores (los dispositivos que
amplifican la señal hacia los altavoces) solían ser o mono o estéreo, es decir,
para un canal o para dos canales de audio. En Hifi es importante conseguir un
buen amplificador capaz en estéreo capaz de tratar y amplificar la señal de
audio procedente de una fuente (CD, SACD, ...) sin distorsiones ni artefactos.
Con el "Cine en casa" es necesario disponer de hasta 6 o 7 canales de
amplificación distintos si queremos conseguir una reproducción ideal del sonido
envolvente.
Naturalmente, si utilizamos amplificadores en mono, deberíamos
adquirir hasta siete amplificadores, con el gasto económico y de espacio que
esto comporta. Utilizando amplificadores de dos canales o estéreo, deberíamos
utilizar tres. Por ello, es ya normal encontrarse con amplificadores de seis o
siete canales, ideales para configuraciones 5.1, 6.0 y 6.1 (incluso 7.1).
En este artículo repasamos cuales son las características
principales de estos amplificadores y cuáles sus ventajas y funciones. Más aun,
estos amplificadores no sólo recogen información y la amplifican, sino que
además pueden decodificar sistemas de compresión e incluso, mediante DSP
(procesadores de señal digital) convertir señales en estéreo en sonido
envolvente.
¿Para qué un amplificador?
La señal de audio eléctrica procedente de un DVD-Vídeo es insuficiente
para excitar el cono de un altavoz. Es necesario un amplificador que aumente la
señal recibida y sea capaz de mover un cono que a la vez mueva la cantidad de
aire suficiente para que sea percibido por nuestro oído y reconocido como un
sonido audible. En "Cine doméstico" el amplificador se ha convertido en un
auténtico dispositivo control. No sólo amplifica sino además decodifica, trata y
ajusta el sonido.
Un amplificador para "Cine Doméstico" como mínimo podrá
amplificar 5 canales de audio, es decir, más que un amplificador será la unión
de 5 amplificadores en uno. Con la entrada de sistemas de codificación de hasta
8 canales de audio (7+1), ya es posible encontrar amplificadores con 8
"amplificadores" dentro. Los amplificadores más avanzados incluyen diferentes
posibilidades de amplificación, como la amplificación para dos canales frontales
centrales o con inclusión de dos canales en estéreo para altavoces
dedicados.
Decodificación de sonido envolvente
La mayoría de amplificadores cuentan con Dolby Prologic y Dolby
Prologic II. Estos sistemas permiten convertir una señal en estéreo en una señal
de sonido envolvente. Además, muchos amplificadores cuentan con decodificadores
Dolby Digital y DTS. Son opciones interesantes para usuarios que disponen de
reproductores DVD sin decodificador o para usuarios que deseen poseer el mínimo
número de dispositivos. También es posible encontrar amplificadores "limpios"
(sin extras) por lo que deberán decodificar la señal mediante el reproductor DVD
(si lo permite) o adquiriendo unidades de decodificación dedicadas.
Procesado digital de la señal (DSP)
Una opción interesante es adquirir un amplificador con
circuitos DSP, que permiten mejorar y modificar las señales entrantes. De esta
manera, e independientemente de los estándares Dolby Prologic y Dolby Prologic
II, se pueden recrear ambientes acústicos diversos, como ciertas salas de cine,
de teatro, óperas, auditorios ... Los circuitos DSP utilizan complejos
algoritmos matemáticos para alterar las propiedades del sonido para cada canal
(o altavoz). Son procesadores que trabajan a voluntad del usuario, por lo que
queda a elección de él la posibilidad de hacer uso o no de estos circuitos. A
veces es mejor el sonido en estéreo que procesado, pero todo esto va a gusto del
consumidor.
Conexiones de audio
Impresiona la cantidad de conexiones (entrada y salida) que
ofrecen la mayoría de amplificadores disponibles en el mercado. A causa de esta
cantidad, muchas de las conexiones nunca serán utilizadas, pero que no sea que
no hay recursos para conectar los diferentes aparatos. Además, este es el punto
más crítico de un amplificador, pues dependiendo del tipo de entradas y salidas
será adecuado o no para nuestro propósito.
El tipo de conector más utilizado es el conocido como RCA
(clinch), tanto para entradas como algunas salidas no amplificadas. La entrada
más común, L y R, suelen indicarse en colores blanco y rojo. En ella se pueden
conectar la mayoría de dispositivos de audio en estéreo, como platinas, CD,
receptores, MiniDisk, etc. Al contar con muchas entradas el amplificador
dispondrá de un selector de fuente, por lo que debemos respetar los nombres de
cada entrada (por ejemplo Entrada CD, Entrada phono, Entrada Vídeo, etc).
Si el amplificador cuenta con decodificadores tipo Dolbu
Digital o DTS, incluirá entrada de audio digital. Normalmente en entrada coaxial
u óptica, la más común en el mercado. De esta manera, utilizando un único cable,
se pueden enviar los hasta 7 canales de audio desde un reproductor DVD-Vídeo
hacia el amplificador. Además, se evita el uso innecesario de conversores A/D y
D/A adicionales.
Opcionalmente si el amplificador cuenta con decodificadores o
casi obligatoriamente para los amplificadores sin decodificador, se incluirán
entradas para los diferentes canales de sonido envolvente. Estas entradas, una
por canal, son de tipo analógico.
Conexiones de vídeo
Existen de manera generalizada dos entradas de vídeo. Vídeo
compuesto, normalmente un conector tipo RCA de color amarillo, y S-Vídeo, que
utiliza un conector con diferentes patillas. Los amplificadores de sonido
incluyen estas entradas únicamente para permitir la conmutación entre fuentes,
ya que además de amplificar permiten el control de una instalación. Por ejemplo,
si conectamos un vídeo VHS y un receptor satélite, al seleccionar la fuente del
vídeo (habremos conectado el sonido del vídeo a las entradas L y R Vídeo 1, y el
receptor satélite a las entradas L y R de Vídeo 2), el amplificador conmutará la
entrada Vídeo 1 y utilizará el sonido de Vídeo 1. Para ello deberemos utilizar
las salidas de vídeo y conectarlas, por ejemplo, al televisor. De esta manera,
utilizaremos el mando a distancia del amplificador para conmutar el vídeo o el
receptor satélite una única vez.

Los amplificadores de mayor gama cuentan con una tercera
entrada de vídeo: vídeo por componentes. Esta entrada ofrece teóricamente mejor
calidad de imagen y es utilizada mayoritariamente en proyectores. Permiten las
mismas funciones de conmutación que en el apartado anterior.
Más ventajas
La principal ventaja de utilizar este tipo de amplificadores es
que centralizamos la mayoría de recursos en un único dispositivo
(decodificación, amplificación, conmutación, etc). Además, algunos de ellos
cuentan con receptor de radio FM y AM (mayoritariamente con RDS incorporado). De
esta manera se consiguen buenos resultados de forma fácil y rápida.
Uno de los principales inconvenientes de este tipo de
amplificadores es su rendimiento en sonido en estéreo, de la misma manera que
los altavoces para sonido envolvente (sobretodo las unidades tipo satélite) no
rinden igual con sonido estéreo. Esto es porque no es lo mismo tratar y
amplificar cinco señales de audio de una misma fuente que simplemente dos.
Además, en cine se presta igual atención a la imagen que al sonido, mientras que
en música sólo se presta atención al sonido. Muchas veces el rendimiento en
estéreo es algo menor, con diafonía entre canales (no se separan muy bien la
amplificación de ambos canales). Por ello, muchos usuarios audiófilos escogen un
amplificador y un par de altavoces sólo para música, y un sistema de cine en
casa completo para la visión de películas.
Otra solución, aunque cara de presupuesto, es adquirir un
amplificador de dos unidades, es decir, un sistema compuesto. En una unidad se
realizará sólo la amplificación de las señales, mientras que en la otra unidad
se realizarán las conmutaciones de vídeo y procesados de señal. De esta manera
se consigue separar los procesos y eliminar la contaminación entre
circuitos.
Articulo creado por Ramón
Sendra
|